5 cosas que hacer con esa ropa que ya no te pones

Lo más dramático de esa expresión femenina de “¡Qué horror! ¡No tengo nada que ponerme!”, que tantísimo desconcierta a los hombres, es que muchas veces es verdad. A ellos no les entra en la cabeza que dentro de los confines de ese inmenso armario rebosante de ropa no haya al menos varias decenas de combinaciones posibles. Pero lo cierto es que, si sacamos todas esas prendas fruto de inconscientes compras compulsivas, que ni siquiera hemos llegado a estrenar, además de la que ya no nos está bien pero que seguimos guardando “por si acaso” y toda esa que por un motivo u otro hemos aborrecido y dejado de ponernos, es posible que al final acaben quedándonos menos de diez perchas colgadas.

Y si para colmo de males esas diez prendas a las que finalmente se acaba reduciendo nuestro armario real, por una catástrofe del destino están en el cesto de la ropa sucia o esperando que alguien tenga tiempo de plancharlas, desembocamos en esa espantosa situación de “¡No tengo nada que ponerme!”.

Está claro que la base de un buen fondo de armario está en la calidad y no en la cantidad, pero tampoco es culpa tuya si eres de las que no sabe resistirse a una buena ganga y acaba comprando más de lo que debería, aunque luego no tengas ni dónde meterlo. Lo importante es que hagas acto de contrición y empieces a deshacerte de forma constructiva de todo ese lastre que invade tu armario y tu vida.

Pero, ¿qué hacer con toda esa ropa que has atesorado durante años? Tampoco vas a tirarla, ¡si hasta hay cosas a las que le tienes cariño! En ese caso llega el momento de aplicar el dicho de si lo amas, déjalo marchar y ponerte manos a la obra con alguna de estas 5 ideas: 

Donarla a la caridad

Deja correr tu vena más altruista para que otras personas más desfavorecidas puedan sacar provecho de ese anorak del que te has cansado, o esos vaqueros que ya no te entran. Los contenedores especiales para ropa te lo ponen fácil, o si no siempre puedes llevarla a una parroquia cercana.

Intercambiarla con tus amigas

No eres la única que está en esta tesitura, así que organiza un mercadillo en el salón de tu casa y habla con tus amigas para que traigan todas esas cosas que ya no se ponen. Con un poco de suerte seguro que encuentras algo de tu talla que te guste.

Experimenta y customiza

Escoge las prendas más usadas y arriésgate a experimentar con ellas siguiendo alguno de los miles de Do It Yourself que puedes encontrar en Youtube. ¿Quién sabe? Puede que con unas tachuelas esa vieja camiseta se gane una segunda oportunidad, y solo te hacen falta unas tijeras para darle a tus faldas y vestidos ese toque asimétrico que tanto se lleva.

Véndela en internet

Si la ropa está en muy buen estado quizá puedas incluso sacar algo de dinero y amortizar así el gasto que hiciste al comprarla. Con esto de la crisis cada vez hay más webs como Asos Market o Segundamoda en las que encontrarás chicas dispuestas a vender, comprar e intercambiar, así que haz tú lo mismo.

¡Hazte un bolso!

Sí, suena a locura, pero no lo es. Hay tutoriales en vídeo que te explican cómo convertir unos shorts o una falda en un bolso, aunque también puedes aprovechar y hacerte uno de estilo patchwork con retales de tus estampados favoritos. Yo este invierno tuve un flechazo con el bolso que llevaba una chica a la que fotografié para la sección de street style, que estaba fabricado de esta manera.

Bolso patchwork

Ya ves que opciones no te faltan, solo necesitas un poco de determinación para ponerte manos a la obra. ;)

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