Día del Teletrabajo

La empresa Microsoft promueve por segundo año consecutivo su iniciativa el Día de la Oficina en Casa, con la intención de concienciar a las empresas de las innumerables ventajas del teletrabajo. Antes de nada quiero dejar claro que no soy tan boba como para afirmar que cualquier profesión pueda desempeñarse lejos del centro de trabajo, aunque es cierto que no comparto esa reticencia de muchas empresas de nuestro país a permitir que sus empleados administren su jornada laboral, sobre todo en sectores relacionados con la creatividad o la tecnología.

Puede parecer exagerado, pero a muchos empresarios les gusta sentirse dueños absolutos del tiempo de sus trabajadores. Aunque suene a broma, es una forma actual del dicho de la esclavitud no se abolió, sino que se cambió a ocho horas diarias. Ellos creen que la empresa será mucho más productiva cuantas más horas puedan disponer de sus empleados ya que piensan que cuando estos acaben de desempeñar su labor podrán encomendarles otra, pero lo cierto es que por cuestiones de supervivencia y para preservar la salud mental, los empleados dosifican su rendimiento.

Si se les dijera que podrían tomarse el resto del día libre cuando terminaran su labor, nos sorprendería ver cuántos han acabado a la hora de comer. Pero el trabajador sabe que no va a ser así, y que como poco tendrá que estar sentado en su sitio hasta las siete de la tarde en el mejor de los casos, por lo que se toma las cosas con calma. El empresario, que puede elegir entre productividad/resultados o tener a una persona a su disposición durante un número determinado de horas, suele preferir esto último. 

Gran parte de culpa la tiene el síndrome del funcionario, que acaba desembocando en un bucle muy estresante. El trabajador sabe que sus jefes valoran que esté muchas horas en la oficina, pero como física y mentalmente es incapaz de rendir al 100% durante tanto tiempo, intenta mitigar la culpabilidad que le provocan sus momentos de bajo rendimiento haciendo más horas extra, que en muchas empresas ni se pagan ni se compensan (por muy descabellado que pueda parecer). El empleado se encuentra ante una jornada laboral cada vez más extensa e ineficaz a la que ve como única salida posible el cambio de empresa en el preciso momento en el que se le pone a su alcance.

Todos pierden con este círculo vicioso. Muchas empresas intentan retener sus talentos a base de incentivos como ascensos y algún que otro aumento de sueldo, pero lo cierto es que las necesidades y aspiraciones de nuestra sociedad están cambiando, y cada vez son más los trabajadores que prefieren ganar un poco menos a cambio de recuperar las riendas de su tiempo, ya sea porque tienen proyectos de realización personal al margen de la vida laboral, o porque quieren conciliar esta con la familiar.

Citando a Aristóteles llegamos a la conclusión de que la virtud está en el equilibrio. Ojalá fuesen cada vez más las empresas que se animaran a ofrecer a sus trabajadores al menos algunos días de teletrabajo a la semana. Se sorprenderían de lo motivante que puede resultar para un empleado trabajar por objetivos en lugar de por horas.

Os recomiendo que le echéis un vistazo a la web El Día de la Oficina en casa, encontraréis muchos consejos al respecto y tests muy curiosos para calcular el tiempo anual que pasáis haciendo el trayecto casa-oficina, o los días libres que podríais tomaros cada año eliminando esas interrupciones tan molestas que nos hacen mientras trabajamos.

Me encantaría que me contaseis vuestra opinión sobre el tema: ¿Creéis que vuestro trabajo puede hacerse a distancia? ¿Vuestra empresa está receptiva al respecto? ¿Os gustaría trabajar desde la tranquilidad de casa, o por el contrario os encanta el ambiente de la oficina y no lo cambiaríais por la soledad del teletrabajador?

Os dejo con una infografía con algunas de las ventajas de trabajar desde casa (click en la imagen para verla a tamaño completo).

Infografía trabajar desde casa