Trucos para reutilizar cosméticos rotos

2 trucos para reutilizar cosméticos rotos

No sé si será porque soy un poco patosa o porque de un modo u otro siempre acabo con prisas cuando me estoy maquillando, pero en más de una ocasión he terminado con mis polvos compactos o  mi colorete favorito dándose de bruces con el suelo. En el apartamento que hemos alquilado en Torquay tengo una moqueta frondosa como la selva amazónica que me ahorra muchos disgustos en ese sentido, pero las veces que el topetazo ha sido contra el suelo desnudo lo menos que le pasaba a mis polvos era que dejaban de ser compactos.

Ya sé que hay un truco casero para arreglar y reconstruir los cosméticos en polvo usando alcohol, pero a mí me parece tan engorroso que me da una pereza infinita intentarlo siquiera. Pero eso  no quiere decir que sea tan manirrota como para condenar al cubo de basura los productos en polvo que se me parten. Lo que hago es reutilizarlos de otras formas, tal y como os muestro en mi Cosmoclip de esta semana.

Ver en Cosmo cómo reutilizar cosméticos rotos

El mito de una vida de la que no necesitas vacaciones

El mito de “una vida de la que no necesites vacaciones”

Yo soy la primera que defiende a capa y espada eso de busca un trabajo que te guste y no volverás a trabajar ni un solo día de tu vida. Pero solo hasta cierto punto. No hay nada más enriquecedor que poder ganarse el sustento haciendo algo que nos apasiona y que hace que las horas que pasemos trabajando vuelen casi sin darnos cuenta. Pero si algo he aprendido a lo largo de mi vida adulta es que de todos los trabajos, —por muy maravillosos que sean— se necesitan vacaciones, por el bien de nuestra salud mental y de nuestra creatividad.

Todos necesitamos vacaciones

Cuando era adolescente era una adicta a las artes marciales. Me saqué el cinturón negro de Hapkido y el azul de Taekwondo, y competía en distintas disciplinas de estas dos artes marciales, además de probar otras en cuanto tenía la más mínima oportunidad. Salía de clase y me iba directa al gimnasio a entrenar, y hacía otro tanto los sábados y demás días libres en que abriera el gimnasio. Y a veces, si el gimnasio estaba cerrado quedábamos algunos compañeros para entrenar un poco en algún parque cercano.

Durante los últimos años en la Escuela de Arte Dramático decidí buscarme un trabajo a tiempo parcial para tener algo de dinero para mis gastos. Tras un breve paso por uno de los Telepizza de mi ciudad —no se me daba nada mal estirar masa y voltearla en el aire, que conste— me pareció más lógica y atractiva la idea de trabajar en gimnasios dando clases de Hapkido. Al fin y al cabo era algo que me encantaba y que seguro que iba a ser mucho más llevadero que estar preparando pizzas. Así que en cuanto me surgió la oportunidad, acepté la propuesta y empecé a dar clases, al principio a niños y más tarde también a adultos.

No voy a mentiros: lo pasé en grande. Tuve la suerte de dar con unos alumnos increíbles que me mantenían motivada para preparar a fondo cada una de mis clases, y yo misma aprendí más enseñándoles de lo que me habría esperado.

Pero enseñar —independientemente de la materia de la que se trate— es una tarea muy exigente y mentalmente agotadora, y después de mi segundo año dando clases me di cuenta de que mi entusiasmo inicial había decaído considerablemente. Mi pasatiempo, mi pasión, se había convertido en trabajo y por lo tanto en una obligación, y estaba empezando a perder su halo seductor. Continue reading “El mito de “una vida de la que no necesites vacaciones””

Truco para que las joyas no se enreden en la maleta

Truco para que nuestras joyas no se estropeen en la maleta

Como todavía quedarán algunos afortunados a punto de disfrutar de su vacaciones de verano, supongo que aún es buen momento para compartir otro de esos trucos útiles a la hora de hacer la maleta.

Es cierto que, cuanto más se viaja, menos cosas se llevan encima. Con cada nuevo viaje se amplía el criterio necesario para descartar sin titubeos todos esos por si acasos que la inseguridad nos hace añadir a nuestro equipaje, pero que la mayoría de las veces termina sin usarse en el fondo de la maleta. Cuando voy a estar dos semanas o más viajando intento apostar por prendas en tonos neutros que sean fáciles de combinar entre sí, para tener a mi disposición el mayor número posible de looks usando la menor cantidad de ropa.

Una forma fácil de dar un toque diferente a un look de prendas básicas es usando piezas llamativas de bisutería o accesorios como pañuelos, que no nos roban demasiado espacio dentro de nuestra maleta. El único problema con las joyas y la bisutería es que los joyeros y estuches que las mantienen protegidas suelen ser muy voluminosos, pero si no las llevamos de la forma adecuada pueden terminar muy enredadas e incluso estropearse. Continue reading “Truco para que nuestras joyas no se estropeen en la maleta”

DIY top palabra de honor con camiseta XXL

DIY: convierte una camiseta XXL en un top o vestido palabra de honor

Todos tenemos en casa alguna de esas típicas camisetas enormes destrozadas a golpe de lavadora que acaban convirtiéndose en el pijama comodín para esos días vagos en los que nos ponemos lo primero que pillamos para tirarnos en el sofá a ver series. Así que en este nuevo Cosmoclip os propongo una forma muy fácil de darle una tuerca de vuelta a esas camisetas XXL para convertirlas en un top —o vestido, dependiendo del largo— perfecto por ejemplo para llevar un look más sexy cuando vamos a la playa o a la piscina. Continue reading “DIY: convierte una camiseta XXL en un top o vestido palabra de honor”

Salerm 21 destacada

Salerm 21: ¡No más pelo verde por culpa del cloro!

Nadar es uno de los pocos ejercicios que no me aburre soberanamente, junto con las artes marciales, patinar, tirar con arco y poco más. Nunca he servido para machacarme en el gimnasio haciendo repeticiones de movimientos sin sentido, sin embargo hasta hace no mucho era capaz de pasarme dos horas seguidas haciendo largos en la piscina sin apenas descansar. Me encanta la sensación de paz y aislamiento del resto del mundo que se tiene al sumergir la cabeza bajo el agua. Como si, además de un ejercicio, fuese algún tipo de meditación, concentrándome únicamente en mi cuerpo y mi respiración.

Pero a pesar de todos los beneficios que me aportaba la natación terminé dejándola por un motivo de lo más frívolo: es incompatible con el pelo rubio en general y las mechas en particular. Para mí ya era habitual —incluso cuando era pequeña y aún me mantenía alejada de los tintes capilares— terminar el verano con la melena plagada de reflejos verdosos por culpa de los químicos necesarios para mantener limpias las piscinas. Y cuando empecé a aclararme el pelo uno o dos tonos más que mi tono natural, el problema empezó a ser incluso peor.

Supongo que el color rubio no es el único factor que influye, sino que también puede deberse a aspectos como la porosidad o la textura de mi cabello. Y aunque ya tengo un buen repertorio de trucos caseros para eliminar esos reflejos verdosos, lo cierto es que me da mucha pereza tener que estar pendiente de ello. Por eso este verano quería probar un nuevo protector, ya que no me apetecía pasar las vacaciones preocupada preocupándome en exceso por el asunto. Continue reading “Salerm 21: ¡No más pelo verde por culpa del cloro!”

¿Qué llevo en mi bolso de playa?

¿Qué llevo en mi bolso de playa?

Los posts de temática ¿qué llevo en mi bolso? siempre despiertan un morbo especial, incluso entre aquellas personas que no se consideran particularmente cotillas. Justo hace unas semanas una blogger de belleza a la que leo y sigo en redes sociales compartía a través de sus Stories de Instagram cuáles eran esos cachivaches imprescindibles que lleva en su bolso siempre que sale de casa. Y allí estaba yo, sin poder despegarme del móvil, viendo hasta el último de los mini vídeos de diez segundos. Siempre se puede aprender algún truco a base de inspeccionar esas cosas que una compañera lleva encima cada día. Continue reading “¿Qué llevo en mi bolso de playa?”