Por qué Renée Zellweger es tan feliz con su ‘nueva’ cara

Renee Zellweger cirugía

Renée Zellweger ha sido la protagonista de la polémica de esta semana al posar en un photocall con una imagen muy distinta a la que nos tenía acostumbrados. No es que le haya dado por hacerse un corte de pelo radical, sino que ha tenido la osadía de presentarse orgullosa ante las cámaras luciendo un rostro completamente nuevo cincelado a base de bisturí.

Las críticas no han tardado en lloverle. Hemos perdido a Bridget Jones, se lamentaban algunos en Twitter, o estaba mucho más guapa antes, mucho más natural. Pero la actriz se mostraba más feliz y confiada que nunca, afirmando sin reparos que se siente bien y sana, y diciendo que no tiene que justificarse porque todos cambiamos cuando nos hacemos mayores.

Pero, ¿cuál es el verdadero motivo de que la actriz sea capaz de sentirse tan cómoda y segura dentro de su nueva piel? Lo encontraremos echando la vista atrás, muchos años antes de que la carrera de Renée despegara en Hollywood.  Leer Más

Especial cirugía estética de famosas. Fotos

Para que no os pongáis verdes de la envidia de ver cómo las celebrities más cañones triunfan en cine y televisión, hoy vamos a destapar su pasado más oscuro, y los retoques y metamorfosis por los que han tenido que pasar para transformarse de meras orugas en llamativas crisálidas.

La primera a la que le daremos un poco de caña es a Patricia Conde, que le tenemos ganas por lo mal que trató a la blogger Maia Kling. Hay que reconocer que la presentadora no ha abusado del bisturí, y que sus únicos retoques han sido arreglarse esos dientes incisivos (los tenía más separados que Valencia y Portugal), y gastarse una pasta en estilistas que le dicen cómo vestir, cómo maquillarse y que la enseñaron a dejar de depilarse las cejas como si no hubiera un mañana.

Otra a la que le tenemos ganas es a Elsa Pataky, por aquello de que encarna la fantasía por excelencia de la mayor parte de la población masculina de este país. Chicos, no os engañéis, con los más de 30.000 euros que ella se ha gastado en cirujía plástica, todas podríamos pasar de ser aquella rubia peliteñida y regordeta de ‘Al salir de clase’, a convertirnos en la nínfula de tetas operadas, mejillas postizas y naricita respingona que es ahora. Y por cierto, Elsa, sabemos que cuando posas en los photocalls te encanta ponerte de espaldas y enseñar el culito para amortizar esa lipoescultura a la que eres tan adicta…

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