Cirugía estética y belleza natural

La belleza natural no existe

Hace unos días recibí entre el aluvión típico de notas de prensa orientadas al otoño que empiezan a llegar por estas fechas, una que hablaba sobre cómo aumentaban las intervenciones de cirugía estética en esta época del año y cuáles eran las más demandadas. Para satisfacer vuestra curiosidad os diré que en los primeros puestos siguen estando clásicos como el aumento de senos, la rinoplastia u operación de nariz, seguidos muy de cerca y en ascenso por tratamientos novedosos como los hilos tensores de ácido hialurónico.

El motivo más obvio de que haya un cierto parón para estos tratamientos durante los meses de verano es porque en la mayoría de postoperatorios hay que tener un cuidado especial con la exposición al sol, aunque siempre hay quien aprovecha las vacaciones para pasar por quirófano, y conseguir así que la gente del entorno o del trabajo no se entere. Y fue pensando en todo ese secretismo disfrazado de discreción del que hacen gala muchos de los que se someten a alguna cirugía, que no pude evitar sorprenderme de que aún hoy en día siga siendo un tema rodeado de tantos tabúes. Leer Más

El día que las muñecas Bratz se quitaron el maquillaje

Bratz sin maquillaje portada

A Barbie podemos echarle la culpa de muchas cosas, entre ellas de promover entre las niñas unos cánones de belleza ideal tan imposibles como absurdos. Pero debemos reconocerle, al menos a la mayoría de las Barbies que recuerdo de mi infancia, que elegancia no le faltaba. Sí, tenían una cintura antinatural y unas piernas desproporcionadamente largas, pero no les faltaba ese aura angelical propio de las princesas Disney, e incluso un cierto porte aristocrático. Pero las Bratz… Bueno, las Bratz son harina de otro costal.

La mayoría de las niñas fantasea con parecerse a sus muñecas y llevar la vida que en sus juegos imagina para ellas. Las muñecas preferidas de mi infancia fueron una Chabel colegiala y una Chabel exploradora. Con esta última pasé horas apasionantes haciendo excursiones imaginarias a través de la vasta vegetación de las alfombras de mi casa. Soñaba en secreto con el día en que los Reyes Magos me trajeran una caravana para que mi Chabel pudiera ser totalmente libre e independiente y recorrer el mundo, pero siendo cómo éramos tres hermanas en casa, el presupuesto familiar no daba para tantos caprichos y mi pobre exploradora tenía que conformarse con alguna caja de zapatos que hacía las veces de bungalow improvisado.

A lo que quiero llegar es a que si gracias a mi Chabel exploradora yo de mayor quería ser una intrépida arqueóloga, ¿qué mensaje le estamos dando a las niñas de hoy en día al dejarlas jugar con muñecas que parecen strippers trasnochadas? Porque eso es precisamente lo primero que me viene a la mente cuando veo a estas Bratz hipersexualizadas que lucen con osadía y descaro más toneladas de maquillaje que el más virtuoso de los transformistas.  Leer Más