usos alternativos de tu rizador de pestañas

2 trucos de maquillaje usando tu rizador de pestañas

Siempre he tenido una relación de amor-odio con mi rizador de pestañas. A ratos me parece un instrumento del mal ideado por la mismísima Inquisición Española para torturarnos. Pero en ocasiones me parece una herramienta imprescindible y pienso que no podría vivir sin él.

Lo mismo me olvido de él por completo durante varios meses, que de pronto empiezo a usarlo a diario, incluso los días en que no me pongo máscara de pestañas.

He hecho varios vídeos sobre él, como este en el que os contaba cómo usarlo para haceros un tightlining, o este otro donde os mostraba cómo limpiarlo correctamente. Pero en el Cosmoclip que os traigo hoy os enseño dos formas alternativas de utilizarlo que nada tienen que ver con su propósito original, y que al menos a mí me han ayudado mucho en algunos pasos de mi rutina de maquillaje.

Ver en Cosmo 2 trucos usando tu rizador de pestañas

Ideas para mantener nuestras gafas de sol ordenadas

Hasta hace no mucho estaba convencida de que la mejor forma de guardar mis gafas de sol era bien protegidas dentro de sus fundas y resguardadas en uno de los cajones de mi armario. Y probablemente esta era la manera perfecta para que estuvieran siempre como nuevas.

El problema es que precisamente estaban como nuevas porque siempre terminaba usando las mismas, las que estaban ya en mi bolso. A veces por pereza, porque no me apetecía ponerme a rebuscar en el cajón, y a veces simplemente porque salía con prisas de casa.

El caso es que un día decidí que la mejor forma de asegurarme de usarlas todas era teniéndolas en algún sitio más accesible, y empecé a buscar ideas y trucos que me permitieran tenerlas más a mano, pero ordenadas al mismo tiempo. Y esas ideas son las que os muestro en mi último Cosmoclip.

Ver en Cosmo ideas para almacenar y ordenar gafas de sol
DIY saquito térmico

DIY: saquito térmico con aromaterapia

Siempre viene bien tener a mano un saquito térmico, en particular durante los meses más fríos del año. El primero que tuve yo me lo regalaron unas navidades y venía dentro de una funda graciosísima con forma de gato de peluche. Se sacaba el saco que contenía las semillas, se calentaba un minuto en el microondas y se volvía a guardar dentro del peluche. Me venía de maravilla para calentar la cama antes de ir a dormir, o para ponérmelo en el regazo para aliviar un poco los dolores de la regla.

Después de ese me acabé comprando alguno más en las clásicas tiendas de Natura Selection, pero con todo el uso que yo les daba en apenas unos meses notaba que las semillas iban perdiendo la capacidad de retener el calor y que los aceites esenciales que incorporaban perdían el olor.

Así que decidí empezar a fabricármelos yo. De esta forma podía elegir exactamente qué tipo de grano o semilla quería usar para cada uno —los garbanzos aguantan casi tres cuartos de hora calientes y son perfectos para calentar la cama, mientras que el arroz absorbe genial los aceites esenciales y se adapta mejor a zonas como las cervicales—, o el tipo de aroma que quería añadirle.

Y cuando noto que va perdiendo sus propiedades, solo tengo que descoserle un lateral, tirar el relleno, volverlo a llenar y coserlo de nuevo. En mi último Cosmoclip os cuento todos los pasos a seguir para que os hagáis el vuestro, y algún consejo para que os dure lo máximo posible. ¡Espero que os guste!

Ver en Cosmo vídeo DIY saquito térmico

Esbeltia Crema Serum Día y Noche 02

Esbeltia: una crema para sustituirlas a todas

Pocas cosas me gustaban tanto como probar novedades cosméticas a todas horas para reseñarlas por aquí y compartir con vosotros mis impresiones sobre cada nuevo producto que caía en mis manos. Pero tanto usarme a mí mi misma como conejillo de indias me acabó pasado factura hace poco más de un año en forma de una dermatitis alérgica recurrente que me da la lata en cuanto me paso un poco de la raya con el maquillaje.

A raíz de esta dermatitis me he vuelto mucho más cauta a la hora de poner cualquier nuevo producto en contacto con mi piel, y he reducido mis rutinas de cuidado, limpieza y maquillaje hasta límites insospechados para alguien que tiene un blog y un videoblog en los que la belleza es un tema más que recurrente.

He aprendido —por las malas— que menos es más, y que a menudo en nuestro afán por cuidar y proteger nuestra piel la acabamos saturando de químicos e ingredientes que realmente no necesita.

Debo reconocer que, cuando Rosa Sánchez del Busto me contactó hace unos meses para ofrecerme probar una crema que ella misma había creado, tuve ciertos reparos. Por fin había conseguido que mi rostro volviera al equilibrio y los brotes de dermatitis parecían totalmente controlados, así que me daba pavor introducir un nuevo producto en mi rutina.

Esbeltia Crema Serum Día y Noche 01

Pero entonces ella me contó la historia detrás de Esbeltia. Me explicó que su madre había tenido que someterse a quimioterapia y que, aunque había conseguido superar esa dichosa enfermedad, su piel había sufrido de forma devastadora las consecuencias de los tratamientos. Rosa, que es una esteticista experimentada, trató de buscar para su madre las mejores cremas comerciales que pudo encontrar a su alcance sin reparar en el precio, pero ninguna parecía dar resultado.

Como buena conocedora de ingredientes que era por su trabajo, decidió que lo mejor que podía hacer era prepararle a su madre una crema a medida, y empezó a experimentar con los elementos que pensaba que podrían serle más beneficiosos como el aloe vera, la caléndula y diversas vitaminas.

Al fin dio con una fórmula que, aunque no hacía milagros, como ella misma dice, sí que consiguió una notable mejoría. Preparaba esta crema de forma totalmente casera, en la cocina de su casa, y poco a poco fue corriéndose la voz entre sus allegados y sus amigas empezaron a pedirle que se la preparase también a ellas.

Esbeltia Crema Serum Día y Noche 02

Alguien le sugirió que se pusiera en contacto con algún laboratorio para poder fabricar a mayor escala, porque cada vez eran más las amigas y conocidas que le pedían su dosis de aquella crema casera, y ese fue el principio del camino que ha hecho posible que Esbeltia se haya convertido en realidad.

Solo con la historia detrás del producto ya me tenía prácticamente en el bolsillo, pero Rosa terminó de convencerme al contarme que su idea había sido desde el principio crear un producto multiusos, capaz de sustituir a esa procesión de cremas que a menudo nos aplicamos cada día.

Esbeltia es una crema/serum que actúa también como contorno de ojos, tiene filtro solar físico y gracias a su efecto lifting funciona también de maravilla como prebase de maquillaje. Una crema para sustituirlas a todas.

Esbeltia Crema Serum Día y Noche detalles

Adiós a las rutinas de cuidado facial de interminables pasos, adiós a llevar el neceser a punto de reventar a la hora de viajar. Esbeltia promete ser el único producto que necesitaremos para el día a día.

Me quedé intrigadísima después de nuestras primeras conversaciones, así que le pedí que me enviase una muestra para poder probar la crema. Y después de haberla estado usando a diario durante los dos últimos meses he querido compartir mis impresiones con vosotros.

Sus ingredientes son de muy buena calidad. No tiene parabenos, siliconas, parafina, ni sulfatos. Sus principios activos son el aloe vera, la caléndula, algas del Mediterráneo, vitaminas (A, B3, B5, C y E), y un extracto de las secuoyas gigantes de California que es el responsable del efecto lifting.

Esbeltia Crema Serum Día y Noche ingredientes

Viene en un envase de cristal con aplicador que garantiza que solo la cantidad necesaria de producto entre en contacto con la piel en cada aplicación. Tiene una textura que yo no había visto en ninguna otra crema y que Rosa ha bautizado como textura nube: se asemeja a la ligereza de una emulsión pero con la ventaja de que no gotea, lo que facilita muchísimo su aplicación.

Al ser un producto tan ligero es apto incluso para pieles grasas. Las pieles más secas pueden querer complementarlo con el uso de algún aceite por la noche (Rosa recomienda recurrir a aceites de alta calidad, el de oliva virgen sería una buena opción).

Y aunque Esbeltia incluye algo de protección solar, esta no puede ser suficiente para los meses de verano y es recomendable combinarla con un producto específico para ello, especialmente si vamos a tomar el sol. Este hubiera sido el único factor que a mi gusto habría convertido a esta crema en el producto perfecto, pero Rosa me comentó que lo habían intentado, pero que alteraba demasiado la textura de la crema y la hacía mucho más grasa y pesada.

En cualquier caso, Esbeltia es un producto increíble, y tan solo el hecho de poder sustituir con esta crema a mi hidratante habitual, mi serum y mi contorno de ojos, ya es suficiente como para garantizarle una posición de honor en el estante de mi cuarto de baño.

Pero por si eso fuera poco, además mi piel está suave e hidratada, estoy manteniendo a raya mis marcas de expresión y no he vuelto a tener ni brotes de acné ni de dermatitis desde que la estoy utilizando.

El precio de la que se ha convertido en mi nueva crema favorita es 66,80€ —un precio más ajustado de lo que parece si tenemos en cuenta que son tres productos en uno—, podéis comprarla directamente a través de la tienda online que tienen en su propia web y los envíos dentro de España son gratuitos.

Quiero aprovechar para agradecerle a Rosa que se tomara la molestia de emprender el caminito para conseguir que Esbeltia llegara al público, y que me diera en su momento la oportunidad de probar su maravillosa crema: conmigo ha ganado, no solo una clienta, sino una fan incondicional.

Dyed pink hair

Pink hair, don’t care! (Despido el 2019 con el pelo rosa)

Ya había coqueteado con los tintes en colores de fantasía en el pasado, y llevaba tiempo pensando en volver a teñirme de rosa (hace un par de años me puse las puntas en este tono). Así que, aprovechando que me tocaba ya una visita a la peluquería para retocar las raíces y sanear las puntas, le pedí a mi estilista que me dejara la cabellera en un tono lo más parecido al del algodón de azúcar. Qué rico el algodón de azúcar, por cierto.

Ella no solo estaba encantada con la idea, sino que además se apunta a un bombardeo sin casco —como versa el dicho popular— y le pareció estupendísimo que grabásemos todo el proceso paso a paso para subir un vídeo a mis perfiles en redes sociales.

Durante esta última semana he estado bastante activa en Instagram TV —he subido ya dos de los cuatro mini vlogs de mis vacaciones en Nueva York, y a lo largo de los próximos dos o tres días subiré los que faltan.

El vídeo de mi reciente cambio de look lo he subido tal cual a todas mis plataformas (Instagram, Facebook y YouTube). Normalmente no me gusta repetir contenido, y además sé que en Instagram aún funcionan mejor los vídeos verticales y este último está en horizontal porque lo grabé pensando en YouTube, pero es demasiado trabajo el tener que crear el mismo vídeo en un formato diferente según la plataforma.

Llevo varios meses dándole vueltas a la idea de quedarme solo en una o dos plataformas y cerrar mis perfiles en las demás, para poder centrarme un poco y no tener que duplicar contenido. Como lo que más hago son vídeos, creo que lo que más sentido tendría en teoría sería quedarme en YouTube y cerrar por ejemplo la página de Facebook, pero justo en YouTube es donde menos amigos/seguidores tengo. La fanpage tiene muchísimos seguidores —¡más de 140.000!— pero la gente ya no participa tanto como antes y me da la sensación de que Facebook no les enseña las publicaciones a los seguidores a menos de que pague para promocionarlas.

Así que aprovecho para preguntaros por aquí: ¿en qué plataformas preferís seguir las actualizaciones del blog y ver mis nuevos vídeos, IGTV, Facebook o YouTube? ¡Muchísimas gracias por echarme una mano con vuestros comentarios! 🙂

Winter Wedding Inspiration

Inspiración para una boda de invierno

Estoy casi segura de que hablo en nombre de muchas novias cuando digo que lo peor de la boda es cuando ya ha pasado el gran día, ya has vuelto de tu luna de miel, las aguas de la rutina vuelven a su cauce y en lugar de disfrutar de la ansiada tranquilidad te descubres a ti misma echando de menos el estrés y la emoción de organizar hasta el más mínimo detalle de la boda de tus sueños.

Mientras andaba con los preparativos para la mía me sentía con todo el derecho del mundo de dejar de hacer cualquier cosa que estuviera haciendo en el preciso momento en que una nueva newsletter de Pronovias España o de alguna otra firma de moda nupcial aterrizaba en mi bandeja de entrada: la búsqueda del vestido perfecto era la excusa ineludible para pasarme un buen rato viendo todos los catálogos online que estuvieran a mi alcance.

Como ya no tengo motivos para seguir buscando imágenes inspiradoras al respecto en Pinterest, me había propuesto aprovechar el fin de semana para hacer un poco de limpieza en mi perfil y borrar algunos de los tableros que había ido haciendo mientras preparaba la boda. Y entre ellos me he encontrado con uno que empecé cuando aún no teníamos claro el tipo de celebración que queríamos, y nos planteamos la posibilidad de celebrar una boda navideña aquí en Inglaterra.

Que conste que ya mucho antes de Frozen a mí me fascinaban muchísimo los looks de novia de estilo Reina de las Nieves: pocas cosas aportan tanto glamour a un vestido como una buena estola.

Winter Wedding 12

Las capas a lo Elsa pueden dar un toque majestuoso y teatral a los vestidos de silueta de tipo columna y se convierten en una alternativa igual de espectacular —pero mucho más cómoda— que el clásico velo.

Winter Wedding - Pronovias 2019

Pero no es imprescindible ir de largo para lograr un look de princesa invernal: los detalles de pedrería entrelazada en delicados juegos geométricos también pueden ayudarnos a conseguir el efecto sutil de los copos de nieve, como en estos dos vestidos de novia cortos de Pronovias de las imágenes.

Winter Wedding - Pronovias 2019 vestidos cortosWinter Wedding - Pronovias 2019 vestido corto con mangas

Aunque estoy muy contenta con cómo resultó mi boda navegando por el Mediterráneo, creo que una boda navideña también hubiera sido una opción muy alegre y romántica.

Winter Wedding 07Winter Wedding 08

 

Me gustaba mucho la idea de poner una barra de chocolate caliente y donuts y las mesas decoradas con adornos de Navidad, y aún sigo fantaseando con una tarta nupcial inspirada en las clásicas galletas de jengibre.

Winter Wedding 10

¿Qué os parece la idea? ¿Conocéis a alguien que haya celebrado así su boda?

Trucos para disimular raíces de tinte y mechas

Cómo disimular las raíces del tinte o mechas

Lo que más me gustaba de mi balayage era lo poco exigente que era en cuestión de mantenimiento: podía pasarme tranquilamente tres o cuatro meses sin poner el pie en la peluquería. El degradado estaba tan bien hecho que el crecimiento de mis raíces se integraba de maravilla con el resto del color.

Pero la estilista que me hacía el balayage dejó de trabajar en la peluquería a la que voy, y la que me atiende ahora es más de las de mechas normales de toda la vida. Así que, a raíz de que en un momento dado yo le pedí un poco más de luz alrededor de la cara, no sé cómo, cuándo ni por qué, he terminado por perder del todo el degradado que tenía desde mi rubio natural para acabar adoptando un rubio casi nórdico en toda la melena.

Que me gusta, no me malinterpretéis, pero es que a la velocidad a la que me crece a mí el pelo normalmente me tocaría pasar por la peluquería todos los meses si me pusiera demasiado exigente con el tema de las raíces —no quiero ni imaginarme lo engorroso que va a ser todo esto cuando empiecen a salirme canas—.

Como de momento me da mucha pereza lo de tener que ir a retocar las raíces tan a menudo, intento aguantar al menos dos meses, o incluso algo más si puedo, y entre visita y visita tiro de algunos trucos con los que disimular un poco el corte a medida que va creciendo el cabello. ¡Espero que os resulten útiles!

Ver en Cosmo cómo disimular raíces de tinte o mechas

Cartel A Quien Dices Amar

‘A quien dices amar’, el corto con el que Cosmo se suma al Día Internacional contra la Violencia de Género

Aunque muchos —y en especial ciertos políticos— intenten convencernos de lo contrario, el machismo sigue siendo un problema importante en España: en lo que va de año hay registrados 93 feminicidios (1.025 víctimas en total desde el 1 de enero de 2003), y por desgracia es más que probable que la lista aumente antes de demos el 2019 por finalizado.

A quien dices amar protagonistas

Por eso sigue siendo crucial apoyar todas las iniciativas que denuncian y visibilizan la violencia de género a la que se ven sometidas muchas mujeres por parte de sus parejas o ex parejas, tanto física como a esa variante —más sutil pero igual de capaz de anular la voluntad de las víctimas— que es el maltrato psicológico.

Hoy 25 de noviembre y con motivo de la celebración del Día Internacional contra la Violencia de Género, Cosmopolitan TV se suma a la causa y estrena el cortometraje A quien dices amar, en el que Ana Polvorosa (Las chicas del cable) y Miki Esparbé (Malnazidos) son los encargados de retratar la violencia psicológica contra las mujeres.

Cartel vertical A Quien Dices Amar

La ficción, que cuenta con guión y dirección de Inés Pintor y Pablo Santidrián y que forma parte de una campaña más extensa de Cosmopolitan TV, se estrenará hoy a las 23:00h tanto en el canal de televisión, como en la web y redes sociales del canal, y estará también disponible en el servicio bajo demanda de todos los operadores.

Claire Wineland

Claire Wineland

Estaba yo este fin de semana vagabundeando un rato por YouTube cuando me apareció entre los vídeos recomendados un documental de YouTube Originals que no llevaba más título que Claire.

La protagonista era Claire Wineland, una video blogger norteamericana de 21 años diagnosticada desde su nacimiento con fibrosis quística que había ido ganándole a golpe de buen humor el pulso a la reducida esperanza de vida que le habían dado los médicos desde que era solo un bebé.

Desde el primer minuto del documental me quedé embelesada con su desparpajo y su carisma, así que pausé el vídeo y busqué su canal de YouTube.

Me alegró encontrar tantísimos vídeos suyos, como cuando uno descubre de repente una serie que le encanta y se entera a continuación de que tiene por delante varias temporadas para poder disfrutarla. Y aunque normalizar y visibilizar el día a día de los que padecen fibrosis quística fue desde el principio uno de los motores de Claire, al mismo tiempo ella se resistía a que la enfermedad la definiera, y sus vídeos son en su gran mayoría muy desenfadados y divertidos.

Claire Wineland labor bear

Terminé de ver el documental, fascinada por haber descubierto a esta youtuber tan peculiar y que hablaba con una madurez injustificada para su edad, solo para encontrarme con un jarro de agua fría al enterarme de que Claire murió en septiembre del año pasado.

Ella, que siempre había sido reticente a someterse a un transplante de pulmón, cambió de idea tras un declive drástico de su salud, y se sometió al proceso de evaluación para poder entrar en la lista de espera. La madrugada del 26 de agosto de 2018 la llamaron para decirle que había un donante y que todo estaba listo, y aunque la cirugía fue un éxito, un coágulo le provocó un derrame cerebral que terminó con su vida antes de que pudiera llegar a disfrutar de la tregua que le hubieran dado sus pulmones nuevos.

Durante estos últimos días he estado viendo muchos de sus vídeos, la mayoría de ellos vlogs sin apenas edición donde ella reflexiona sobre diversos asuntos, relacionados o no con su enfermedad. Y es tal su franqueza y su autenticidad que parece inevitable no acabar teniendo la sensación de que es una vieja amiga íntima. Y quizá por eso resulte tan raro y doloroso ser consciente del hecho de que nunca voy a poder mandarle un email para darle ánimos, ni me leerá si le dejo un comentario para contarle cuánto me han inspirado algunos de sus vídeos.

¿Es normal sentir tanta tristeza por la muerte de alguien cuya existencia se desconocía por completo hasta apenas una hora antes de descubrir su fallecimiento?

Me siento un poco en deuda con ella por haberme asomado estos días a su vida a través de esa gran ventana que es YouTube y haberme contagiado de esas ganas suyas de vivir una vida de la que podamos sentirnos orgullosos, así que la única forma en la que puedo devolverle de algún modo el favor es hablando aquí de ella por si alguno de vosotros aún no la conoce, y animándoos a ver al menos su documental, que os dejo a continuación.

DIY accesorio secador para rizar el cabello

DIY: recicla una botella de plástico para conseguir una melena con ondas

Mi Remington Spin Curl fue una de esas compras inesperadamente maravillosas: se me había roto mi secador durante un viaje y el que había en la habitación del hotel tenía tan poquita potencia que tardaba casi tres cuartos de hora en secarme el pelo con él —era mi época de melena a lo Rapunzel por la cintura—. Así que decidí que era el momento perfecto para hacerme con uno nuevo.

No quería gastarme demasiado porque ya había hecho alguna que otras compras esa semana, y tampoco es que tuviera demasiadas exigencias. Solo quería un secador con potencia suficiente como para no tener que pasarme una hora encadenada a él cada vez que me lavara la cabeza. El dependiente no tuvo que insistirme demasiado para que me llevara el Remington Spin Curl: entraba dentro de mi presupuesto y era ligero y manejable. Al principio no le presté demasiada atención al accesorio que traía para crear ondas a medida que el pelo se secaba, pero al volver a casa empecé a experimentar con él y me pareció el cachivache más práctico de entre todas las herramientas de estilismo capilar que poseía hasta la fecha, que no eran pocas.

Más de siete años duró mi feliz matrimonio con este magnífico secador y su accesorio para rizar el pelo, hasta que de repente un día explotó. Literalmente. Y me dio un susto tremendo. Puede que fuera casualidad, que ya le hubiera llegado su momento. O quizá tenga algo que ver el hecho de que mi chico hubiera empezado a usarlo también y lo pusiera siempre a la máxima temperatura y a la máxima potencia. Que no es que esté yo acusando a nadie de nada , ¿eh? Pero menuda coincidencia, ¿verdad?

El caso es que corrí a comprarme uno igualito y me encontré con que ya está descatalogado y no hay forma de conseguirlo. Y me tocó conformarme con otro que, aunque tiene buena potencia, obviamente no es compatible con el accesorio para rizar. Y buscando alguna alternativa, acabé dando con esta idea que os muestro en mi último Cosmoclip y con la que podemos matar dos pájaros de un tiro: por un lado reciclamos y por el otro lucimos pelazo. Win/win!

DIY recicla una botella de plástico ondas para el cabello