Cartas de mi vecina

Mi vecina Steph

Tengo la suerte de tener unos vecinos encantadores, entre ellos una señora maravillosa a la que ya considero mi amiga. Su pasaporte dice que tiene ochenta años, pero por su forma física y su vitalidad podría decirse que aparente veinte o veinticinco menos. No se quiso jubilar hasta el año pasado, y es tan autónoma e independiente que a día de hoy sigue conduciendo su propio coche para ir a todas partes.


Antes de la pandemia quedábamos todas las semanas para tomar el té o ir al cine, y aunque durante el confinamiento nos ha tocado guardar un poco las distancias, hemos seguido en contacto. La semana pasada volvimos a quedar después de todos estos meses y me llevó a merendar a un hotel precioso con vistas al mar que está a diez minutos de donde vivimos, pero que yo nunca había visto porque está un poco escondido. Uno de esos rincones que solo se descubren porque te los muestra un lugareño.

Como ella no tiene móvil nuestra forma de mantenernos en contacto y de ponernos de acuerdo para quedar es dejándonos notas y tarjetas en el buzón. Lo de escribir tarjetas para todo es una costumbre muy inglesa, y de hecho hay incluso tiendas que se dedican solo a eso, a vender tarjetas para todo tipo de ocasiones.


Cuando recibí la primera me pilló un poco desprevenida y tuve que ir a una papelería expresamente a comprarme un set de tarjetitas con sobres para poder contestarle. Ahora ya no me faltan nunca tarjetas de este tipo en casa. Se han convertido en mi WhatsApp particular con ella. ❤️

DIY mesita revistero con carpeteros

DIY: cómo hacer una mesita revistero con carpeteros de cartón

La semana pasada tuve que ir a Exeter para reunirme con mi contable y pasé por la puerta de una de mis tiendas favoritas, una papelería llamada Paperchase. Había cola para entrar, en parte por culpa del omnipresente coronavirus y en parte porque tenían un tentador 3×2 en la mayoría de los artículos. La cola estaba formada básicamente por estudiantes de todas las edades y algunos padres que acompañaban a los más pequeños. Y me dieron un poco de envidia, no por tener que hacer cola, sino por tener alguna excusa para comprar cuadernos, bolígrafos, rotuladores y demás maravillas que acompañan siempre al inicio del curso escolar. Quién fuera niña otra vez para emocionarse de nuevo con la vuelta al cole. Porque yo era de esas a las que no les importaba en absoluto que se terminaran las vacaciones, siempre estaba deseando volver a clase.

Pero lo bueno de ser adulta es que si no tengo excusas para hacer algo, me las puedo inventar. Así que en mi último Cosmoclip os muestro cómo me he fabricado una mesita auxiliar con revistero utilizando cuatro carpeteros de cartón. Y sí, como ya os imaginaréis, tuve que pasarme una tarde entera en la inmensa sección de papelería de The Range hasta que di con los carpeteros perfectos para la ocasión. Y puede que ya de paso comprase algunas cosillas más. 😉

Ver en Cosmo - vídeo DIY mesita revistero con carpeteros

Recogido veraniego para pelo corto

Recogido veraniego para pelo corto o media melena

Una de las pocas ventajas de las melenas XXL es que siempre se puede recurrir al típico moño despeinado o a la clásica coleta alta cuando las temperaturas suben, o cuando por ejemplo vamos a la playa o a la piscina.

Pero cuando tenemos el pelo por encima de los hombros toca echarle un poco de imaginación para mantenerlo todo bien recogido y que no nos moleste ni nos dé mucho calor mientras estamos tomando el sol.

En mi caso, aprovechando que justo me daba el largo para hacerme dos coletitas, he estado luciendo este peinado que os muestro en mi Cosmoclip muy a menudo durante mis vacaciones en España, incluso para bañarme en la piscina.

Ver en Cosmo vídeo - recogido veraniego para pelo corto

Truco para hacer ondas con la plancha en pelo corto

Cómo conseguir ondas deshechas cuando tenemos el pelo corto

Si habéis echado un vistazo últimamente a mis stories de Instagram ya sabréis que al final me pudo el arrebato y terminé cortándome yo misma el pelo siguiendo un tutorial de YouTube después de mucho pensarlo durante el confinamiento. De momento no me arrepiento lo más mínimo, y estoy encantada de poder lavarme el pelo casi a diario y no tener que preocuparme demasiado por secarlo ni peinarlo —porque con estas temperaturas puedo dejarlo secar al aire sin problemas—.

Es cierto que ahora ya no tengo tantas opciones a la hora de hacerme peinados, aunque poco a poco voy probando cosas nuevas y espero poder compartir muchos tutoriales después de las vacaciones.

De momento uno de los retos a los que he tenido que enfrentarme ha sido a la hora de intentar hacerme ondas deshechas con el rizador o con la plancha. Cuando el cabello es más largo basta con hacer un tirabuzón más marcado y dejar que el peso del propio mechón lo abra a base de trabajarlo con los dedos para conseguir ondas abiertas con un acabado muy natural.

Obviamente, al tener el cabello más corto, esto ya no es posible. Y si nos descuidamos haciendo tirabuzones podemos terminar al más puro estilo de Judy Garland en El mago de Oz. La clave para evitarlo está en hacer directamente las ondas ya con el acabado abierto que buscamos, y para ello tan solo tendremos que usar esta técnica específica que os muestro en mi último Cosmoclip.

Ver en Cosmo truco para hacer ondas abiertas en pelo corto

Truco para limpiar botellas metálicas reutilizables

Cómo limpiar botellas reutilizables y evitar que cojan malos olores

No deja de resultarme curioso que algo tan básico e imprescindible para la supervivencia del ser humano como es beber suficiente agua, nos cueste tantísimo a la gran mayoría. Conozco a mucha gente que no llega ni de lejos a los consabidos dos litros diarios que los responsables de la salud tanto recomiendan, ni siquiera durante los meses de más calor del año.

A mí lo que me ayudó bastante fue invertir en una botella reutilizable metálica, de esas que mantienen los líquidos fríos durante casi un día entero, o calientes hasta ocho horas. Así fue como descubrí que, no es que no me guste beber agua, es que no me gusta beber agua si no está fría. Que ya sé que hay quienes dicen que beber agua fría es contraproducente porque terminas bebiendo menos de la que tu cuerpo necesita en realidad. Pero en mi caso si está bien fría al menos bebo algo de agua, así que supongo que mejor eso que nada.

Cuando se pusieron de moda estas botellas hace dos o tres años, no eran precisamente baratas. Ahora en cambio hay muchas opciones y es más fácil encontrar buenas marcas a precios más asequibles, aunque mi recomendación personal es evitar las de mala calidad porque son las que antes terminan por acabar cogiendo malos olores.

Lo de los malos olores —que es algo que ha pasado desde siempre con las clásicas cantimploras— le puede ocurrir incluso a las mejores botellas, especialmente si somos propensos a dejar durante varios días un poco de agua en su interior, o si las almacenamos sin quitarles el tapón. Pero teniendo un poco de cuidado y limpiándolas de vez en cuando con este truco que os muestro en mi Cosmoclip podremos disfrutar de nuestra botella reutilizable durante muchos años.

Ver en Cosmo - truco para evitar malos olores en botellas reutilizables

No-makeup makeup verano 2020

Tutorial: maquillaje ultraligero para sobrevivir a los días de calor

Una de las cosas que más me gusta del verano es que, como la piel suele tener un tono más saludable, puedo reducir a mínimos absolutos mi rutina de maquillaje. Es un verdadero alivio poder prescindir por ejemplo de la base de maquillaje durante estos meses, ya que en general no se trata de un producto que se lleve demasiado bien con las altas temperaturas veraniegas.

El de la base no es el único paso en esta época del año: también aprovecho para ignorar olímpicamente mi máscara de pestañas habitual. La sustituyo por un poco de gel transparente y una buena dosis de rizador. De esta forma mi maquillaje veraniego es completamente todoterreno, y si de repente me da por improvisar y termino pasando la tarde en la playa, no tengo que andar preocupada por no mojarme la cara si quiero darme un chapuzón y no salir del agua convertida en oso panda.

Otra de las ventajas indiscutibles de este maquillaje de efecto no-makeup es que se hace usando muy poquitos productos, puesto que algunos de ellos son multiusos muy prácticos que nos sirven para cosas diferentes. De este modo podremos viajar con un neceser de lo más minimalista si estamos pensando en irnos de vacaciones. ¡Espero que os guste!

Ver en Cosmo tutorial no-makeup make up

Truco para hacer ondas sin calor con un pañuelo o bandana

Cómo hacer ondas sin calor usando solo un pañuelo

Conforme van subiendo las temperaturas apetece cada vez menos pasar tiempo demasiado cerca de las planchas del pelo, las tenacillas o cualquier otra herramienta que nos haga sudar más de las cuenta. Hay personas afortunadas que tienen el cabello con la textura adecuada como para que les quede perfecto simplemente dejándolo secar al aire, pero lamentablemente yo no estoy dentro de ese grupo privilegiado.

Así que no me queda otra que recurrir a algunos trucos de toda la vida —como este que os muestro en mi último Cosmoclippara lucir ondas sin tener que maltratar mi melena con temperaturas demasiado elevadas.

Truco para cortarte capas delanteras tú misma

Truco para desfilar tú misma la parte delantera de tu melena

Sé que a algunos os parece de lo más exagerado mi decisión de no volver a pisar la peluquería hasta que tengamos una vacuna para este coronavirus que nos ha tenido todo patas arriba durante los últimos meses. Pero después de haberme informado bien sigo pensando que meterme con gente extraña en un local cerrado lleno de corrientes de aire de secadores solo por capricho estético es un riesgo que realmente no me merece la pena asumir.

Y es una verdadera contrariedad, porque ya había decidido que quería volver a llevar el pelo cortito para este verano. Mi plan A es intentar convencer a mi peluquera habitual para que venga a cortármelo al jardín de casa cuando por fin les permitan trabajar a partir del mes que viene. Y mi plan B en caso de que ella no quiera o no pueda por el motivo que sea, es cortármelo yo misma con la ayuda de Edu. Porque como lo quiero bastante corto no creo que sea capaz de hacerme bien la parte de atrás sin ayuda externa. Mi marido tiene un historial bastante descorazonador de desastres domésticos perpetrados tijeras en mano, así que no os podéis imaginar el acto de valor que supondría dejarlo trasquilarme. Pero cualquier cosa es preferible desde mi punto de vista a la alternativa de pasar por la peluquería.

Además, el pelo solo es eso, pelo. Y crece. Y a mí encima me crece rapidísimo, así que por muy terrible que fuera el desastre no habría mal que cien años durase en ese sentido. El caso es que como ya estoy mentalizada con que terminaré por cortármelo de una manera u otra, estoy aprovechando para experimentar un poco, y ahora acabo de hacerme yo misma capas desafiladas en la zona delantera de la melena con este truco tan sencillo que os cuento en mi último Cosmoclip. ¡Espero que os guste!

Truco para cortarte capas delanteras - ver vídeo en Cosmo

Truco para hacer ondas con la plancha alisadora

Truco para hacer ondas en el cabello con tu plancha de alisar

Hacer ondas con una plancha alisadora puede resultar al principio un poco más difícil de lo que parece en realidad, al menos hasta que conseguimos darle al movimiento el giro de muñeca necesario. Pero merece la pena practicar hasta conseguirlo porque de esta manera solo necesitaremos una única herramienta tanto para cuando queramos llevar el pelo liso como para cuando queramos ondularlo.

Además, con la plancha conseguiremos que nuestro pelo se vea mucho más brillante incluso cuando lo llevemos rizado, porque iremos puliendo cada mechón a medida que lo vamos rizando.

Pero si después de ver cientos de tutoriales en YouTube sigues sin pillarle el punto, échale un ojo a este pequeño truco que te cuento en mi último Cosmoclip y que a mí me ha ayudado bastante. 😀

Storytel el Netflix de los audiolibros

Me he enganchado a Storytel, el “Netflix” de los audiolibros

Aficionarme a los podcasts y despertárseme el gusanillo por los audiolibros fue todo uno. Pero así como hay plataformas suficientes entre las que elegir a la hora de escuchar podcasts de cualquier temática, en lo referente a los audiolibros solo encontré en su momento la opción de Audible, de Amazon, pero me pareció que el precio que pedían era algo despropornionado: había que pagar una suscripción mensual que solo incluía un audiolibro al mes. El resto había que pagarlos aparte.

Y precisamente el atractivo de este formato es que nos permite devorar libros a mucha mayor velocidad que si los leyéramos, pero para estar pagándolos a precio de ebook prefería seguir descargándolos en mi Kindle como vengo haciendo desde hace años.

Ya me había olvidado casi por completo del asunto cuando mi padre me propuso que hiciéramos juntos un blog con reseñas de audiolibros —que os enlazaré por aquí en cuanto lo tenga listo—, y me recomendó que le echara un vistazo a la app de Storytel.

Hice una búsqueda rápida en Google y me hizo gracia descubrir que lo llamaban el Netflix de los audiolibros. Ya con eso me tenían medio ganada: había que pagar una suscripción mensual fija, pero incluía acceso ilimitado a todo su catálogo. Así que no tardé ni cinco minutos en descargarme la app al móvil para empezar a curiosear entre sus títulos durante los 14 días de cortesía que te dan para que la pruebes.

Storytel el Netflix de los audiolibrosNo hizo falta esperar dos semanas para decidirme, fue un flechazo prácticamente instantáneo. El catálogo en español es bastante completo, la aplicación es muy intuitiva y fácil de manejar, y además de audiolibros tiene muchos títulos que están disponibles también en formato ebook. No estoy muy segura de si sacaré mucho partido de este último aspecto porque para leer sigo prefiriendo mi Kindle, pero no está de más saber que puedo tener acceso a la biblioteca de Storytel si en algún momento quiero leer desde el móvil o desde una tablet.

Storytel ofrece 3 planes diferentes en función de si queremos una cuenta individual, o si queremos compartirla con hasta dos personas más.

Storytel el Netflix de los audiolibrosHace varios días decidí que había llegado el momento de dejar de perder tanto tiempo en Facebook y me desinstalé la app —sigo usando Facebook Pages para administrar la página del blog y leer allí mensajes y comentarios relacionados con las publicaciones—. Desde entonces cada vez que tengo un rato muerto que normalmente hubiera desperdiciado haciendo scroll infinito entre discusiones absurdas sobre el gobierno o el coronavirus, lo que hago es ponerme a escuchar un nuevo audiolibro en Storytel.

He escuchado tres libros en menos de diez días, y estoy segura de que van a ser muchos más durante los próximos meses porque ya se ha convertido en una verdadera adicción. Si hubiera descubierto Storytel el año pasado no hubiera fracasado estrepitosamente en mi propósito de año nuevo de leer veinticuatro libros durante el 2019. Pero supongo que más vale tarde que nunca.