El mito del éxodo rural de los nómadas digitales

Lo de ser un nómada digital ya era tendencia mucho antes de que llegara el coronavirus, aunque no cabe duda de que la situación por la que hemos pasado ha exaltado aún más si cabe las ventajas de este tipo de profesionales que pueden desempeñar su trabajo desde cualquier rincón del mundo sin necesidad de nada más que un ordenador y conexión a internet.

Y no es por presumir, pero creo que yo fui, allá por el 2008, una de las pioneras en ejercer como tal incluso antes de que se acuñase el término. Por aquel entonces me acababa de contactar una de las primeras empresas que abrió una red de blogs profesionales en España para que escribiese noticias en su bitácora dedicada al cotilleo y la prensa rosa (¡sí, me estrené como blogger escribiendo sobre prensa rosa!). En aquel momento no veía del todo claro que pudiera llegar a ganarme la vida escribiendo, así que decidí compaginar ese recién estrenado trabajo con el que venía ejerciendo antes de eso —que no era otro que el de ilusionista—, hasta ver si de verdad podía uno sacar un sueldo en condiciones de los blogs. Leer Más