Truco para dar un toque se sabor a tus bebidas

No importa cuántas veces nos repitan aquello de que beber agua es lo más sano del mundo y que tenemos que beber como mínimo dos litros al día: cuando uno se acostumbra a los refrescos, especialmente para acompañar comidas y cenas, desengancharse de ellos para sustituirlos por un insípido vaso de agua puede hacerse muy cuesta arriba.

Y sé perfectamente de lo que hablo porque no hace mucho yo estaba en un momento de mi trayectoria vital en el que vivía con el temor de hacer ejercicio demasiado intenso por si acaso empezaba de repente a sudar Pepsi Max. Pero con la crisis de la mediana edad, en lugar de comprarme una moto o adoptar un perro, me ha dado por empezar a cuidarme un poco más. Y uno de los pasos imprescindibles era precisamente el de dejar de hidratarme a base de refrescos. Leer Más