Consejos para teñirte en casa durante la cuarentena

Cómo cubrir temporalmente las mechas para evitar el efecto raíz

Empecé a teñirme durante mi adolescencia, así que puedo decir que he pasado más años de mi vida con colores de pelo producto de la química que con mi tono natural. He recorrido varias veces todo el espectro que abarca la carta de coloraciones de cualquier peluquería, desde el negro azabache hasta el rubio platino, pasando también en varias ocasiones por los colores de fantasía.

Por norma general siempre he preferido ponerme en manos de un buen estilista, especialmente para los cambios más radicales. Pero también he tenido temporadas —por ejemplo al mudarme a alguna nueva ciudad— en las que no encontraba ninguna peluquería que me convenciese y pasaba a teñirme yo misma en casa e incluso a cortarme las puntas o el flequillo. Así que algo de experiencia tengo también en la materia, aunque solo sea una amateur. Leer Más

Tintes rubios: Manual de uso y disfrute (videoblog)

Videoblog Tintes Rubios

A los seis años cogí mis tijeras de manualidades y me hice un flequillo de un centímetro de largo que ya lo hubiera querido Jacques Dessange para Amélie. La bronca materna que me cayó habría sido mucho más leve de no ser porque mis tijeritas de recortar cartulinas se llevaron también por delante un buen puñado de los angelicales tirabuzones rubios de mi hermana pequeña (en mi defensa añadiré que ella, no solo no se resistió, sino que se mostró encantadísima de jugar a las peluqueras). Lo que quiero demostrar con esto es que nunca he sentido ningún tipo de temor a la hora de experimentar con mi pelo.

Esta temeridad capilar mía me ha llevado a lucir looks bastante insólitos tanto en lo que a corte (asimetrías radicales, flequillos semi rapados) como a color se refiere. Respecto a este último aspecto puedo afirmar con orgullo que mi cabellera ha viajado prácticamente por toda la gama cromática, desde el negro azulado al rubio platino, pasando por diferentes castaños y pelirrojos, e incluso coqueteando con mechas moradas y fucsias. Dado que la experiencia es un grado, yo en este terreno he tenido tantas que podrían nombrarme Catedrática del Peróxido y del Agua Oxigenada, y es por eso que hoy he decidido compartir mis experiencias con vosotros por si estáis pensando hacer vuestro el lema de Clairol de Si solo tengo una vida, ¡déjenme vivirla como rubia!  Leer Más