Córtate tú misma el flequillo con Brad Mondo

Córtate tú misma el flequillo paso a paso con Brad Mondo

En muchos países las peluquerías siguen cerradas debido a las medidas de seguridad para mantener a raya el coronavirus, y aunque en algunos otros hayan ido reabriendo sigue sin ser recomendable pasar varias horas en un lugar cerrado lleno de personas extrañas. Ya os contaba en este otro post que el aire de los secadores de pelo es capaz de mover por toda la habitación las partículas del virus que quedan flotando en el ambiente alrededor de las personas infectadas, aunque sean asintomáticas, aumentando así el riesgo de contagiarnos. Leer Más

Peluquerías y coronavirus

La reapertura de las peluquerías en tiempos del coronavirus

A estas alturas de la pandemia estamos ya la mayoría en un punto en que nos agarramos a cualquier clavo ardiendo que se parezca lo más mínimo a esa cotidianidad que nos arrebató el confinamiento. Mientras los expertos en la materia tratan de descifrar cómo de rápida o lenta será esa recuperación que volverá a reactivar nuestra economía, lo cierto es que muchos esperan ansiosos el pistoletazo de salida para volver a llenar sus bares y tiendas favoritos. Cualquiera diría que la mayoría de ellos cree que el virus ha desaparecido como por arte de magia. Leer Más

Distancia social Covid19

La “nueva normalidad”

La nueva normalidad se ha convertido estos días en el mantra favorito de muchos políticos, periodistas y tertulianos. Todos creen tener entre sus hipótesis y elucubraciones la receta perfecta para la desescalada, ese otro término tan omnipresente como resbaladizo del que depende la salud mental y la economía de muchos.

La mayoría de los ciudadanos de a pie hemos pasado de la incredulidad que nos provocaba el hecho de sentirnos protagonistas de una película de tintes apocalípticos y bajo presupuesto, a la aceptación resignada de esta realidad pesadillesca que nos ha mandado de una patada en el trasero varios escalones abajo en nuestra pirámide de Maslow. Leer Más

Decálogo para trabajar en remoto

Mi decálogo para ayudarte a trabajar desde casa durante la cuarentena

Después de ocho años como nómada digital creo que tengo algo de experiencia en lo de trabajar lejos de la oficina. Al principio cumplía a pies juntillas el cliché de pasarme los días escribiendo desde cafeterías monas y muy instragrameables mientras tomaba cantidades ingentes de chai lattes, supongo que porque el hecho de estar rodeada de extraños enfrascados en sus propias conversaciones sustituía en parte al aspecto social que me estaba perdiendo por trabajar en remoto.

También tiene algo que ver el que en mis anteriores apartamentos no fuera capaz de encontrar el lugar idóneo para trabajar de forma cómoda —sobre todo en el anterior al actual, en el que la única habitación que podía destinar a ello era tan diminuta que resultaba incluso claustrofóbica, con todo el lío de focos, fondos, trípodes y demás parafernalia que suelo tener siempre de por medio para grabar—. Por eso a la hora de escribir o editar casi siempre prefería buscar alguna cafetería con WiFi cerca de casa. Leer Más

No pasa nada por no querer hacer nada

No pasa nada por no querer hacer nada

Casi un mes sin pasar por aquí, pero no porque no lo haya intentado. Cada vez que abría el editor de WordPress me quedaba bloqueada, sin saber muy bien sobre qué era apropiado o no escribir en esta situación. Por un lado las temáticas que suelo tratar de forma habitual en el blog me parecían frívolas y absolutamente fuera de lugar, pero por otro entiendo que bastante bombardeo tenemos en los medios con la pandemia como para ponerme yo aquí a hablar de nada relacionado con el tema. Y tampoco es que yo tuviese demasiado que aportar al respecto.

Los primeros días no estaba tan desanimada: después de tantos años trabajando desde casa, pensé que quizá podría publicar algunos consejos para quienes se habían visto de repente obligados a convertir el salón en su oficina. A decir verdad mi rutina diaria no se diferencia demasiado de esta cuarentena, especialmente durante los meses de invierno, ya que gracias al clima británico puedo pasarme perfectamente semanas enteras sin salir de casa más que para sacar la basura. Leer Más