Llevo fatal mis propósitos para el 2019

Llevo fatal mis propósitos para el 2019

Queda poco para dejar atrás la primera mitad del 2019, y es más o menos en esta época del año cuando hago la primera reflexión respecto a los objetivos que me marqué allá por enero. En esta ocasión me lo voy a tomar con todo el humor que pueda porque mi trayectoria está siendo bastante desalentadora prácticamente en todos los propósitos que esperaba ser capaz de cumplir.

Y he pensado que quizá sea buena idea compartir aquí mi falta de voluntad para ver si así me doy un poco de vergüenza y me pongo las pilas para enderezar la cosa de aquí a que termine el año. Leer Más

Feliz 2018

Hola, 2018

Desde hace mucho tiempo tengo la sensación de que el año empieza realmente en otoño, como si aún siguiera midiendo la vida en función de los años escolares. Quizá por eso no me sale de forma natural lo de ponerme a hacer evaluación sobre los logros conseguidos cuando llega diciembre, ni me tomo demasiado en serio lo de marcarme una serie de propósitos para arrancar con el mes de enero.

Cuando llegan estas fechas yo ya estoy inmersa en mis nuevos objetivos, aunque no por eso deje de darle mentalmente la bienvenida a los nuevos dígitos del calendario. Y sí que aprovecho para hacer un poco de examen de conciencia y ver si las metas que me marqué al empezar el otoño van por buen camino.

Para este año escolar en curso me había propuesto sobre todo dos cosas: terminar la novela de ciencia ficción en la que llevo trabajando desde que me mudé a Reino Unido y compensar el sedentarismo de las horas frente al ordenador volviendo a llevar una vida más activa. Esto último de momento va bien: me apunté a un gimnasio estupendo de Torquay en septiembre e intento ir de forma regular —a excepción de estas últimas semanas, que entre las vacaciones y la preparación de mi inminente mudanza han sido un poco caóticas—. Gracias a que este gimnasio tiene dos piscinas cubiertas estupendas he podido recuperar la afición a uno de mis deportes favoritos, la natación, que combino con rutinas de cardio y algo de pesas. Leer Más

Fin del verano en la Riviera Inglesa

Hola, septiembre

Se acaba el verano, pero si os soy sincera tampoco es que me dé mucha pena. No me mal interpretéis, me encanta el verano; pero creo que el otoño me gusta aún más. Me seducen esas tardes con olor a lluvia que brindan la excusa perfecta para disfrutar de una taza de chocolate caliente acompañada de un buen libro. Leer Más

Begin Again destacada

Empezar de nuevo

Hoy me salgo un poco de lo habitual para recomendaros una película que vi este verano y que he vuelto a ver esta semana, y cuya banda sonora —aunque no sea muy extensa— se ha convertido en una de mis listas favoritas de Spotify. Se trata de Begin again, protagonizada por Keira Knightley y Mark Ruffalo, y dirigida por John Carney. No es ningún estreno ni nada parecido; tiene ya un par de años pero yo la descubrí por casualidad un día que deambulaba por Netflix sin saber qué ver.

Begin again Keira y Mark

Begin again parece una película modesta y sin pretensiones, o puede que esa fuera mi sensación puesto que la primera vez la vi sin ningún tipo de expectativas al respecto. Pero dentro de su sencillez tiene algo que te atrapa, y que te hace rememorar alguna de sus escenas una y otra vez, horas después de haber terminado de verla. Leer Más

Saliendo de mi zona de confort

Saliendo de mi zona de confort

Os escribo estas líneas desde una de las cubiertas del Pont-Aven, el Ferry que hace el trayecto desde Santander hasta Plymouth. A diferencia de mi travesía a bordo del Costa Fascinosa de hace unos meses, en esta ocasión no se trata de un viaje de vacaciones. Mi coche va en una de las bodegas, cargado con varias maletas y mi material de trabajo —portátiles, un par de focos y trípodes y demás cacharrería de videoblogger—.

Mientras preparaba el equipaje no estaba segura de ser capaz de simplificar lo suficiente como para llevarme solo lo estrictamente necesario, pero al final lo he conseguido. Como mujer en general y bloguera de moda en particular, me ha costado lo indecible despedirme —aunque solo sea de forma temporal— de muchos de mis bolsos y zapatos favoritos: ¡todo un drama!

Pero lo mejor de ser nómada digital es lo poco que hace falta para dar el salto y empezar de cero en otra ciudad, en otro país. Hace falta poco de lo material, pero también hace falta mucho de otras cosas: valor, ilusión, ganas de pasarlo bien, de aprender y de reinventarse. Y quizá también un poco de temeridad.

Embarcando en el Ferry a Plymouth

Porque está muy de moda hablar de aquello de salir de la zona de confort, pero una cosa es hablar de ello y otra muy distinta liarse la manta a la cabeza y acatarlo con todas sus consecuencias. Y eso es precisamente lo que he querido hacer yo ahora que me ha surgido la oportunidad de pasar una temporada en Inglaterra, concretamente en Torquay.

Algunas cosas no cambiarán: seguiréis viendo mis Cosmoclips cada semana, y seguiré publicando por aquí como siempre y viajando a Madrid de forma regular. Pero os encontraréis en la sección de viajes del blog nuevos posts en los que os mostraré los rincones con encanto que vaya descubriendo en Torquay y en otros pueblecitos y ciudades de la zona.

Pero sobre todo lo que quiero hacer es centrarme en escribir, porque desde hace unos meses estoy trabajando en una idea que me rondaba la cabeza para una pequeña novela, pero con el ritmo de vida que llevaba no encontraba ni el tiempo ni la concentración necesaria para dedicarme a ello.

Así que ese es mi plan de vida para los próximos meses: escribir, descubrir la zona suroeste de Inglaterra y desempolvar un poco mi inglés antes de que termine por oxidárseme del todo. Y os iré contando todos los detalles por aquí, por si os apetece acompañarme en este viaje.