Azu y yo felices en Callao

Mis propósitos para el 2019

He llegado a la conclusión de que no escribo aquí cada año mis propósitos solo para no tener que enfrentarme a la triste realidad: por mucho que me esfuerce nunca consigo llevar a cabo todo lo que me propongo por estas fechas. Ya sé que es de lo más habitual y que nos pasa a la gran mayoría de los mortales, pero si no queda rastro escrito que lo demuestre la sensación de fracaso por no haber llevado a cabo las resoluciones de Año Nuevo es mucho más llevadera.

En cualquier caso esta vez he decidido correr el riesgo para ver si así me motivo más y dentro de doce meses puedo decir que al menos cumplí con la gran mayoría de mis propósitos.

Propósito nº 1: ser más constante con la escritura. Esto se aplica tanto a mi blog como a la novela en la que llevo trabajando de forma intermitente desde que me mudé a Inglaterra. Me gustaría volver a recuperar el ritmo de hace unos años de publicar cada semana al menos dos posts aquí además del que publico con los vídeos que hago para Cosmopolitan TV. Y me gustaría aún más tener terminado al fin el primer borrador de mi intento de novela.

Propósito nº 2: hablar más a menudo con Azu, Milena, mis hermanas y mi padre. Con Azu hablo prácticamente a diario por Telegram, y siempre que podemos tomamos el té juntas vía Skype. Pero a veces con mi familia se me pasan las semanas sin más comunicación que algunos mensajes aislados en WhatsApp. Así que me he propuesto mensajear menos y llamar más, si no puede ser siempre video llamada, al menos llamada convencional para ponernos al día y recordarles que les quiero, que pienso en ellos y que les echo mucho de menos.

Propósito nº 3: mejorar mi gramática inglesa y ampliar mi vocabulario. Una de las cosas buenas que ha traído este 2018 es que por fin hemos empezado a conocer a gente en Torquay, tanto españoles como lugareños, y he tenido muchas ocasiones para practicar el inglés. Estoy bastante satisfecha con el nivel que he conseguido, pero mi objetivo es llegar a ser 100% bilingüe y para ello necesito volver a dar buen repaso a toda la gramática y seguir ampliando mi vocabulario.

Propósito nº 4: leer al menos 24 novelas. Esto ya me lo había propuesto para el 2018. Y aunque empecé fuerte el año, después del verano aumentó mi vida social y tuve la mala suerte de que empecé a leer varias novelas que no me engancharon y que terminé dejando, por lo que la suma final de libros terminados ha sido solo de 12.

Propósito nº 5: completar mi proyecto 1 second everyday. Para quienes no la conozcáis, la aplicación móvil 1SE —disponible para iOS y Android— te permite ir guardando un segundo de vídeo al día a modo de diario para luego poder exportarlo todo en un único vídeo. También se pueden usar fotos en vez de vídeo si lo preferimos, y es una forma muy bonita y original de tener un recuerdo detallado de nuestro año. Yo empecé a hacerlo en febrero y aunque al principio era muy constante, después me pasó como con lo de leer novelas, que con tanta vida social me olvidaba de grabar. Y paradójicamente eran los días en los que salía y hacía cosas interesantes en los que casi nunca me acordaba de grabar el dichoso segundo para el diario. A pesar de eso, al exportar el vídeo el resultado ha sido muy chulo y esto me ha hecho arrepentirme de no haber sido capaz de grabar algo todos los días. A ver si este año lo consigo.

Propósito nº 6: comer menos carne. No como mucha carne, apenas un par de veces por semana y suele ser pollo, aunque a veces peco con alguna hamburguesa. Me gustaría reducir la carne de mi dieta o incluso eliminarla por completo porque sé que no es buena para mi salud y porque creo que la forma y las cantidades en que nuestra sociedad consume carne es completamente insostenible. No voy a hacerme vegetariana porque voy a seguir comiendo huevos y pescado. Pero una de las cosas buenas de vivir en Inglaterra es que aquí muchos restaurantes tienen un menú alternativo al habitual con platos veganos y vegetarianos. Así que, siempre que pueda optaré por estas alternativas.

Propósito nº 7: volver a patinar. Al poco de mudarme aquí me compré unos patines chulísimos y salía a patinar a menudo. Pero durante este año pasado el muelle de madera al que solía ir ha estado en obras, y el único sitio apto para patinar está en el pueblo de al lado y me daba mucha pereza tener que desplazarme hasta allí —aunque creo que he compensado de sobra la falta de patinaje con sesiones más frecuentes en el gimnasio—. Ahora que las obras ya han terminado ya no tengo esa excusa. Bueno, y tampoco es que necesite excusas porque patinar es una actividad que me encanta y con la que se me pasan las horas volando, que es justo lo que le pido yo a cualquier tipo de ejercicio para que me enganche.

Estos son mis propósitos para este 2019 que empieza, ya veremos dentro de doce meses qué tal se me ha dado lo de cumplirlos. ¿Vosotros ya tenéis vuestra lista? Si la habéis publicado en algún sitio y queréis dejarme el enlace en los comentarios estaré encantada de leeros.

Feliz 2018

Hola, 2018

Desde hace mucho tiempo tengo la sensación de que el año empieza realmente en otoño, como si aún siguiera midiendo la vida en función de los años escolares. Quizá por eso no me sale de forma natural lo de ponerme a hacer evaluación sobre los logros conseguidos cuando llega diciembre, ni me tomo demasiado en serio lo de marcarme una serie de propósitos para arrancar con el mes de enero.

Cuando llegan estas fechas yo ya estoy inmersa en mis nuevos objetivos, aunque no por eso deje de darle mentalmente la bienvenida a los nuevos dígitos del calendario. Y sí que aprovecho para hacer un poco de examen de conciencia y ver si las metas que me marqué al empezar el otoño van por buen camino.

Para este año escolar en curso me había propuesto sobre todo dos cosas: terminar la novela de ciencia ficción en la que llevo trabajando desde que me mudé a Reino Unido y compensar el sedentarismo de las horas frente al ordenador volviendo a llevar una vida más activa. Esto último de momento va bien: me apunté a un gimnasio estupendo de Torquay en septiembre e intento ir de forma regular —a excepción de estas últimas semanas, que entre las vacaciones y la preparación de mi inminente mudanza han sido un poco caóticas—. Gracias a que este gimnasio tiene dos piscinas cubiertas estupendas he podido recuperar la afición a uno de mis deportes favoritos, la natación, que combino con rutinas de cardio y algo de pesas. Continue reading “Hola, 2018”