Comprar y vender de segunda mano es bueno para el medioambiente

Mercado de segunda mano: el gran aliado del medioambiente (¡y de tu bolsillo!)

Al llegar a Inglaterra hace cinco años una de las cosas que más me llamó la atención fue que prácticamente todos los pueblitos y ciudades, al margen de su tamaño, tenían una inmensa cantidad de tiendas de segunda mano de todo tipo de artículos: desde ropa a scooters eléctricas, pasando por joyerías y por su puesto gadgets y videojuegos.

Reconozco que hasta entonces yo era un poco prejuiciosa, o debería decir escrupulosa, con lo referente a comprar artículos usados. Pero un buen día entré a curiosear a una de estas tiendecitas y tuve un flechazo con una chaqueta bomber de cuero de ensueño con el infame precio de seis libras esterlinas. Seis libras. SEIS LIBRAS. La chaqueta, no solo era de mi talla, sino que además estaba impoluta, casi como nueva, sin manchas ni imperfecciones, sin olores raros. Supongo que porque había llegado a la tienda en un estado estupendo, pero también (como descubrí después) porque el personal de las organizaciones benéficas que están detrás de estos establecimientos hace un gran trabajo limpiando y preparando cada prenda para la venta. Leer Más

5 cosas que hacer con esa ropa que ya no te pones

5 cosas que puedes hacer con toda esa ropa que ya no te pones

5 cosas que hacer con esa ropa que ya no te pones

Lo más dramático de esa expresión femenina de “¡Qué horror! ¡No tengo nada que ponerme!”, que tantísimo desconcierta a los hombres, es que muchas veces es verdad. A ellos no les entra en la cabeza que dentro de los confines de ese inmenso armario rebosante de ropa no haya al menos varias decenas de combinaciones posibles. Pero lo cierto es que, si sacamos todas esas prendas fruto de inconscientes compras compulsivas, que ni siquiera hemos llegado a estrenar, además de la que ya no nos está bien pero que seguimos guardando “por si acaso” y toda esa que por un motivo u otro hemos aborrecido y dejado de ponernos, es posible que al final acaben quedándonos menos de diez perchas colgadas.

Y si para colmo de males esas diez prendas a las que finalmente se acaba reduciendo nuestro armario real, por una catástrofe del destino están en el cesto de la ropa sucia o esperando que alguien tenga tiempo de plancharlas, desembocamos en esa espantosa situación de “¡No tengo nada que ponerme!”.

Está claro que la base de un buen fondo de armario está en la calidad y no en la cantidad, pero tampoco es culpa tuya si eres de las que no sabe resistirse a una buena ganga y acaba comprando más de lo que debería, aunque luego no tengas ni dónde meterlo. Lo importante es que hagas acto de contrición y empieces a deshacerte de forma constructiva de todo ese lastre que invade tu armario y tu vida.

Pero, ¿qué hacer con toda esa ropa que has atesorado durante años? Tampoco vas a tirarla, ¡si hasta hay cosas a las que le tienes cariño! En ese caso llega el momento de aplicar el dicho de si lo amas, déjalo marchar y ponerte manos a la obra con alguna de estas 5 ideas:  Leer Más