Mi primer Shalimar

Parecía que entre mi Hypnotic Poison y mi colección de perfumes de Givenchy (cuya más reciente incorporación ha sido Eaudemoiselle, convirtiéndose prácticamente en la única infidelidad que me permito con respecto a mi amado perfume de Dior), ya no había sitio para una nueva fragancia, y menos aún para una de Guerlain.

Porque aunque nunca he podido resistirme a los tratamientos y maquillajes de Guerlain (¡me he vuelto adicta a la gama de Abeille Royal!), por algún motivo u otro siempre me ha costado conectar con sus perfumes. Era ponérmelos y sentirme como una niña de cinco años que se prueba a escondidas los tacones de su madre.  Leer Más