Rincón de lectura 01

Decoración: quiero un rincón de lectura

Uno de mis propósitos para este 2018 era volver a leer más novelas de ficción, ya que el año pasado la mayoría de mis lecturas estuvieron relacionadas con temas de trabajo. El objetivo que me había marcado era el de al menos dos novelas al mes. Y exceptuando febrero, que por culpa del clásico estrés asociado a toda mudanza no tuve tiempo de nada, los demás meses sí que he sido capaz de ir manteniendo el ritmo.

De momento llevo terminados Nieve en Marte (Pablo Tébar), La máquina del tiempo (H. G. Wells), El verano sin hombres (Siri Hustvedt), Una pareja casi perfecta (Marian Keyes) y La rueda celeste (Ursula K. Le Guin). Y ahora tengo entre manos Relojes de hueso de David Mitchell, el autor de uno de mis libros favoritos, El atlas de las nubes, que inspiró también una de mis películas favoritas. Continue reading “Decoración: quiero un rincón de lectura”

Live Big in a Tiny House - School Bus

Querrás vivir en este autobús después de ver este vídeo

Hace algún tiempo os hablaba de mi peculiar obsesión con las casas pequeñas en general y las auto caravanas en particular, y compartía con vosotros un par de canales de YouTube sobre el tema a los que soy totalmente adicta. Hoy quiero mostraros como curiosidad un vídeo precisamente de uno de estos canales en el que una pareja, decidida a encontrar una forma de vida más libre y sostenible, vendió su casa e invirtió sus ahorros para convertir un autobús escolar en su nuevo hogar, y viven desde hace un año en él junto con su hija de dos años.

Obviamente este tipo de vida tiene ciertas limitaciones a las que hay que acostumbrarse; reconozco que yo no sería capaz de habituarme a tener un dormitorio —y un armario— tan pequeñito. Pero cada vez que veo uno de estos vídeos no puedo evitar pensar que tenemos muchísimas, muchísimas más cosas de las que necesitamos en realidad. Y que quizá una dosis de minimalismo de vez en cuando no nos vendría mal.

Habitación 360 de IKEA

#Momentos365días: porque en el fondo todos queremos un dormitorio ordenado

Estoy segura de que no soy la única que fantasea con esas fotos de casas tan maravillosas que aparecen en el catálogo de IKEA. Los salones y las cocinas están muy bien, pero, ¡ah, los dormitorios! Es ver los dormitorios y me dan ganas de hacerme pequeñita y quedarme a vivir entre esas páginas.

Y es que a mí, es precisamente el dormitorio la estancia que más trabajo me cuesta mantener ordenada. Mi piso no es muy grande, y es en el dormitorio donde grabo mis tutoriales de belleza para Cosmopolitan TV. Así que al desorden habitual que hay en una habitación hay que sumarle el hecho de que siempre tengo algún foco o trípode por ahí, o alguna mesita auxiliar llena de cosméticos o cachivaches para el pelo.

Aunque a la mayoría de nosotros nos agobia tener el dormitorio desordenado, resulta curioso que esta estancia sea la más olvidada a la hora de redecorar y reorganizar. Imagino que al estar dentro del ámbito de la intimidad, preferimos redecorar primero el salón o la cocina de cara a posibles visitas.

Otra cosa que resulta de lo más curiosa es que muchas personas no den importancia al desorden de su habitación, e incluso afirmen sentirse cómodas dentro de su caos particular, pero luego se queden totalmente descolocadas si se encuentran con ese mismo caos en una habitación de hotel, tal y como le pasa a esta pareja de este vídeo tan divertido de la campaña Habitación 365. Continue reading “#Momentos365días: porque en el fondo todos queremos un dormitorio ordenado”

¡Quiero una silla cocodrilo!

Puede que no sea ninguna novedad, pero me he topado con esto en Vogue UK, y he pensado que quedaría perfecto en mi salón imaginario, justo al lado del sofá Marshmallow

Lo malo es que ha sido verlo e inmediatamente ha empezado a resonar en mi cabeza aquella canción de Hombres G, Has sido tú, la que me dio el mordisco, has sido tú, chica-cocodrilo…, y ahora no puedo dejar de tararearla.

Para las menos salvajes, la silla Alligator chair diseñada por los hermanos Campana está disponible también en versión “ositos adorables”, tiburones y delfines, y en versión “arca de Noé” (es decir, con muchos animalitos distintos), todas a un precio escandalosamente irracional, justificado únicamente por lo absurdo del capricho. Continue reading “¡Quiero una silla cocodrilo!”