Trucos para disimular raíces de tinte y mechas

Cómo disimular las raíces del tinte o mechas

Lo que más me gustaba de mi balayage era lo poco exigente que era en cuestión de mantenimiento: podía pasarme tranquilamente tres o cuatro meses sin poner el pie en la peluquería. El degradado estaba tan bien hecho que el crecimiento de mis raíces se integraba de maravilla con el resto del color.

Pero la estilista que me hacía el balayage dejó de trabajar en la peluquería a la que voy, y la que me atiende ahora es más de las de mechas normales de toda la vida. Así que, a raíz de que en un momento dado yo le pedí un poco más de luz alrededor de la cara, no sé cómo, cuándo ni por qué, he terminado por perder del todo el degradado que tenía desde mi rubio natural para acabar adoptando un rubio casi nórdico en toda la melena.

Que me gusta, no me malinterpretéis, pero es que a la velocidad a la que me crece a mí el pelo normalmente me tocaría pasar por la peluquería todos los meses si me pusiera demasiado exigente con el tema de las raíces —no quiero ni imaginarme lo engorroso que va a ser todo esto cuando empiecen a salirme canas—.

Como de momento me da mucha pereza lo de tener que ir a retocar las raíces tan a menudo, intento aguantar al menos dos meses, o incluso algo más si puedo, y entre visita y visita tiro de algunos trucos con los que disimular un poco el corte a medida que va creciendo el cabello. ¡Espero que os resulten útiles!

Ver en Cosmo cómo disimular raíces de tinte o mechas

El pelo largo como hobby

Actrices rapadas
Si alguna lleva tanto tiempo como yo dejándose el pelo largo seguramente sabrá lo que son esos episodios ligeramente psicóticos en los que una está a un tris de coger las primeras tijeras que encuentre por la casa y esquilarse la cabeza sin piedad alguna. El desencadenante puede ser un nudo persistente a la altura de la nuca que se niega a ser desenredado, o una jugarreta del agua caliente central de tu edificio cuando tienes la melena totalmente enjabonada y aún te quedan por aplicar el acondicionador y la mascarilla.

Es en esos dramáticos momentos en los que no puedes evitar hacer balance del tiempo y dinero que empleas en algo tan absurdo como el pelo. En mi caso por ejemplo me he dado cuenta de que mis maravillosas mechas en Mirache me salen, entre corte y color, por unos 120 euros. Dado que paso por allí cada dos meses, mi gasto anual en peluquería asciende a la nada despreciable suma de 720 euros al año.

Entre champú, acondicionadores, mascarillas varias, serums, espumas, queratinas y demás, se me va una media de unos 30 euros al mes (tirando muy por lo bajo, que conste), ya que al tener el pelo tan largo necesito mucha cantidad de cualquier producto que esté utilizando. Y solo este año llevo unos 100 euros gastados en accesorios varios para moños y recogidos (¡maldito Claire’s!). No incluyo entre los gastos el coste de secadores, planchas para alisar, tenacillas para rizar, etc. porque se supone que no existe cuarto de baño femenino que no los atesore independientemente de la longitud de la melena.

La suma total asciende a unos 1.180 euros anuales. Se me caen los lagrimones de pensar que cada año se me va un viaje al Caribe con todo incluido por el desagüe de la bañera.  Sigue leyendo “El pelo largo como hobby”