Dyed pink hair

Pink hair, don’t care! (Despido el 2019 con el pelo rosa)

Ya había coqueteado con los tintes en colores de fantasía en el pasado, y llevaba tiempo pensando en volver a teñirme de rosa (hace un par de años me puse las puntas en este tono). Así que, aprovechando que me tocaba ya una visita a la peluquería para retocar las raíces y sanear las puntas, le pedí a mi estilista que me dejara la cabellera en un tono lo más parecido al del algodón de azúcar. Qué rico el algodón de azúcar, por cierto.

Ella no solo estaba encantada con la idea, sino que además se apunta a un bombardeo sin casco —como versa el dicho popular— y le pareció estupendísimo que grabásemos todo el proceso paso a paso para subir un vídeo a mis perfiles en redes sociales.

Durante esta última semana he estado bastante activa en Instagram TV —he subido ya dos de los cuatro mini vlogs de mis vacaciones en Nueva York, y a lo largo de los próximos dos o tres días subiré los que faltan.

El vídeo de mi reciente cambio de look lo he subido tal cual a todas mis plataformas (Instagram, Facebook y YouTube). Normalmente no me gusta repetir contenido, y además sé que en Instagram aún funcionan mejor los vídeos verticales y este último está en horizontal porque lo grabé pensando en YouTube, pero es demasiado trabajo el tener que crear el mismo vídeo en un formato diferente según la plataforma.

Llevo varios meses dándole vueltas a la idea de quedarme solo en una o dos plataformas y cerrar mis perfiles en las demás, para poder centrarme un poco y no tener que duplicar contenido. Como lo que más hago son vídeos, creo que lo que más sentido tendría en teoría sería quedarme en YouTube y cerrar por ejemplo la página de Facebook, pero justo en YouTube es donde menos amigos/seguidores tengo. La fanpage tiene muchísimos seguidores —¡más de 140.000!— pero la gente ya no participa tanto como antes y me da la sensación de que Facebook no les enseña las publicaciones a los seguidores a menos de que pague para promocionarlas.

Así que aprovecho para preguntaros por aquí: ¿en qué plataformas preferís seguir las actualizaciones del blog y ver mis nuevos vídeos, IGTV, Facebook o YouTube? ¡Muchísimas gracias por echarme una mano con vuestros comentarios! 🙂

Salerm 21 destacada

Salerm 21: ¡No más pelo verde por culpa del cloro!

Nadar es uno de los pocos ejercicios que no me aburre soberanamente, junto con las artes marciales, patinar, tirar con arco y poco más. Nunca he servido para machacarme en el gimnasio haciendo repeticiones de movimientos sin sentido, sin embargo hasta hace no mucho era capaz de pasarme dos horas seguidas haciendo largos en la piscina sin apenas descansar. Me encanta la sensación de paz y aislamiento del resto del mundo que se tiene al sumergir la cabeza bajo el agua. Como si, además de un ejercicio, fuese algún tipo de meditación, concentrándome únicamente en mi cuerpo y mi respiración.

Pero a pesar de todos los beneficios que me aportaba la natación terminé dejándola por un motivo de lo más frívolo: es incompatible con el pelo rubio en general y las mechas en particular. Para mí ya era habitual —incluso cuando era pequeña y aún me mantenía alejada de los tintes capilares— terminar el verano con la melena plagada de reflejos verdosos por culpa de los químicos necesarios para mantener limpias las piscinas. Y cuando empecé a aclararme el pelo uno o dos tonos más que mi tono natural, el problema empezó a ser incluso peor.

Supongo que el color rubio no es el único factor que influye, sino que también puede deberse a aspectos como la porosidad o la textura de mi cabello. Y aunque ya tengo un buen repertorio de trucos caseros para eliminar esos reflejos verdosos, lo cierto es que me da mucha pereza tener que estar pendiente de ello. Por eso este verano quería probar un nuevo protector, ya que no me apetecía pasar las vacaciones preocupada preocupándome en exceso por el asunto. Sigue leyendo “Salerm 21: ¡No más pelo verde por culpa del cloro!”