Soluciones para trabajar desde casa cuando se tiene poco espacio

Rincones de trabajo que te puedes montar en casa aunque no tengas mucho espacio

A muchos lo del teletrabajo les pilló un poco por sorpresa durante aquel primer confinamiento de hace ya casi un año. No todo el mundo dispone en su casa de un despacho en el que poder aislarse de ruidos y distracciones, y no exagero al contar que más de uno terminó trabajando desde el cuarto de la lavadora. Buena prueba de ello son las hilarantes respuestas a este tuit cuya autora confesaba que le había tocado trabajar desde el pasillo de su apartamento, apoyada sobre el cesto de la ropa sucia.

Aunque a veces no quede más remedio que improvisar un poco, lo cierto es que tampoco hace falta contar con una habitación específica para montarnos la oficina en casa: basta con usar la imaginación y aprovechar bien el espacio del que dispongamos echando mano de alguna de estas propuestas. Leer Más

DIY mesita revistero con carpeteros

DIY: cómo hacer una mesita revistero con carpeteros de cartón

La semana pasada tuve que ir a Exeter para reunirme con mi contable y pasé por la puerta de una de mis tiendas favoritas, una papelería llamada Paperchase. Había cola para entrar, en parte por culpa del omnipresente coronavirus y en parte porque tenían un tentador 3×2 en la mayoría de los artículos. La cola estaba formada básicamente por estudiantes de todas las edades y algunos padres que acompañaban a los más pequeños. Y me dieron un poco de envidia, no por tener que hacer cola, sino por tener alguna excusa para comprar cuadernos, bolígrafos, rotuladores y demás maravillas que acompañan siempre al inicio del curso escolar. Quién fuera niña otra vez para emocionarse de nuevo con la vuelta al cole. Porque yo era de esas a las que no les importaba en absoluto que se terminaran las vacaciones, siempre estaba deseando volver a clase. Leer Más

Ideas para mantener nuestras gafas de sol ordenadas

Hasta hace no mucho estaba convencida de que la mejor forma de guardar mis gafas de sol era bien protegidas dentro de sus fundas y resguardadas en uno de los cajones de mi armario. Y probablemente esta era la manera perfecta para que estuvieran siempre como nuevas. El problema es que precisamente estaban como nuevas porque siempre terminaba usando las mismas, las que estaban ya en mi bolso. A veces por pereza, porque no me apetecía ponerme a rebuscar en el cajón, y a veces simplemente porque salía con prisas de casa. Leer Más

Rincón de lectura 01

Decoración: quiero un rincón de lectura

Uno de mis propósitos para este 2018 era volver a leer más novelas de ficción, ya que el año pasado la mayoría de mis lecturas estuvieron relacionadas con temas de trabajo. El objetivo que me había marcado era el de al menos dos novelas al mes. Y exceptuando febrero, que por culpa del clásico estrés asociado a toda mudanza no tuve tiempo de nada, los demás meses sí que he sido capaz de ir manteniendo el ritmo.

De momento llevo terminados Nieve en Marte (Pablo Tébar), La máquina del tiempo (H. G. Wells), El verano sin hombres (Siri Hustvedt), Una pareja casi perfecta (Marian Keyes) y La rueda celeste (Ursula K. Le Guin). Y ahora tengo entre manos Relojes de hueso de David Mitchell, el autor de uno de mis libros favoritos, El atlas de las nubes, que inspiró también una de mis películas favoritas. Leer Más

Live Big in a Tiny House - School Bus

Querrás vivir en este autobús después de ver este vídeo

Hace algún tiempo os hablaba de mi peculiar obsesión con las casas pequeñas en general y las auto caravanas en particular, y compartía con vosotros un par de canales de YouTube sobre el tema a los que soy totalmente adicta. Hoy quiero mostraros como curiosidad un vídeo precisamente de uno de estos canales en el que una pareja, decidida a encontrar una forma de vida más libre y sostenible, vendió su casa e invirtió sus ahorros para convertir un autobús escolar en su nuevo hogar, y viven desde hace un año en él junto con su hija de dos años.

Obviamente este tipo de vida tiene ciertas limitaciones a las que hay que acostumbrarse; reconozco que yo no sería capaz de habituarme a tener un dormitorio —y un armario— tan pequeñito. Pero cada vez que veo uno de estos vídeos no puedo evitar pensar que tenemos muchísimas, muchísimas más cosas de las que necesitamos en realidad. Y que quizá una dosis de minimalismo de vez en cuando no nos vendría mal.