Cream Tea en Cockington

Cream tea: ¿qué va antes, la mantequilla o la mermelada?

Torquay está lleno de rincones increíbles que se transforman con la llegada de la primavera, y Cockington es uno de ellos. Este lugar de tejados pintorescos está a menos de diez minutos en coche desde el puerto, y no hay mejor plan para un domingo por la mañana que desayunar un cream tea en alguno de sus salones de té, justo antes de dar un paseo para disfrutar de sus preciosos parajes.

Cream tea en Cockington

El cream tea es un té con scones, que se sirven con una especie de mantequilla cremosa (algo a medio camino entre la nata y la mantequilla, para ser exactos) y mermelada de fresa. El cómo comer estos scones es uno de esos asuntos culinarios que tiene a la opinión británica dividida, del mismo modo que ocurre en España con lo de la tortilla con o sin cebolla.

Aquí en Devon primero se le unta la mantequilla al scone y después la mermelada, pero la gente de Cornwall dice que es al revés, primero la mermelada y después la mantequilla.

Sigue leyendo “Cream tea: ¿qué va antes, la mantequilla o la mermelada?”
Lulus Torquay destacada

Los mejores chai latte de Torquay los sirven en Lulu’s

Nunca he sido muy cafetera, pero reconozco que no sé vivir sin al menos un par de tazas de té al día. Me encanta comprar té aromatizado a granel e incluso juego a hacer mis propias mezclas personalizadas en casa para conseguir el sabor perfecto. Pero cuando salgo fuera mi debilidad es sin duda el chai latte, que suele ser la vara de medir que uso para decidir si una cafetería me gusta o no.

No importa lo precioso que es el local en cuestión, ni lo deliciosa que es su bollería: si el chai latte no está a la altura no me verán a menudo por ahí. Afortunadamente en Torquay el listón está bastante alto en este aspecto y tengo a mi disposición un puñado de sitios estupendos en los que puedo disfrutar de mi té favorito mientras escribo en mi iPad. Sigue leyendo “Los mejores chai latte de Torquay los sirven en Lulu’s”

Serendipity Guest House en Torquay

Serendipity Guest House, para sentirse en Torquay como en casa

Serendipity Guest House BB Torquay

Cuando uno viaja con la intención de hacer turismo normalmente lo único que le pide a su alojamiento es que esté bien ubicado y que sea apto para descansar después de una jornada de excursiones. Pero no es lo mismo escoger un hotel para ir de vacaciones que reservar un lugar en el que vas a vivir quizá durante varias semanas mientras estás buscando piso en una nueva ciudad.

Cuando a principios de verano me puse a buscar un hostal para nuestras primeras semanas en Torquay no fui demasiado exigente: queríamos un sitio con parking para dejar el coche, con habitaciones espaciosas para no tener que dejar el maletero cargado con todas las cosas de la mudanza y que no se saliera del presupuesto que teníamos calculado por día, ya que no sabíamos a ciencia cierta cuánto tiempo íbamos a tener que quedarnos allí.

El abanico de opciones era bastante reducido dado que agosto es plena temporada alta en esta zona costera en la que veranean tantísimos británicos y no británicos. Pero entre las posibilidades a mi alcance me encontré con Serendipity Guest House, y como tenía muy buenos comentarios en Booking me decidí por ellos y reservé. Sigue leyendo “Serendipity Guest House, para sentirse en Torquay como en casa”

Mi MacBook ha muerto

No hay bien que por mal no venga…

El puerto de Torquay
El puerto de Torquay es precioso hasta en los días nublados

No llevo ni una semana en Inglaterra, pero no me ha dado tiempo de aburrirme lo más mínimo. Nos quejamos mucho de la burocracia española, pero lo cierto es que la británica no se queda muy atrás. A veces, en medio de algún trámite, es inevitable terminar dentro de un bucle absurdo e infinito. Como que te exijan tener una cuenta bancaria inglesa para poder alquilar un piso, pero que al mismo tiempo te exijan demostrar que vives en un piso en Inglaterra para poder abrir cuenta en el banco. Una cosa muy loca.

Y por si el tema de la burocracia no fuera diversión suficiente, mi MacBook Pro ha decidido que este era el mejor momento para morirse. Mi MacBook Pro es mi herramienta fundamental de trabajo. Lleva conmigo cuatro años. Tuve la mala suerte de que pertenece a ese grupo de MacBooks de finales de 2011 que traían problemas de fábrica por culpa de las soldaduras de la tarjeta gráfica dedicada a la placa base. Sigue leyendo “No hay bien que por mal no venga…”