El mito del éxodo rural de los nómadas digitales

Lo de ser un nómada digital ya era tendencia mucho antes de que llegara el coronavirus, aunque no cabe duda de que la situación por la que hemos pasado ha exaltado aún más si cabe las ventajas de este tipo de profesionales que pueden desempeñar su trabajo desde cualquier rincón del mundo sin necesidad de nada más que un ordenador y conexión a internet.

Y no es por presumir, pero creo que yo fui, allá por el 2008, una de las pioneras en ejercer como tal incluso antes de que se acuñase el término. Por aquel entonces me acababa de contactar una de las primeras empresas que abrió una red de blogs profesionales en España para que escribiese noticias en su bitácora dedicada al cotilleo y la prensa rosa (¡sí, me estrené como blogger escribiendo sobre prensa rosa!). En aquel momento no veía del todo claro que pudiera llegar a ganarme la vida escribiendo, así que decidí compaginar ese recién estrenado trabajo con el que venía ejerciendo antes de eso —que no era otro que el de ilusionista—, hasta ver si de verdad podía uno sacar un sueldo en condiciones de los blogs. Leer Más

Comprar y vender de segunda mano es bueno para el medioambiente

Mercado de segunda mano: el gran aliado del medioambiente (¡y de tu bolsillo!)

Al llegar a Inglaterra hace cinco años una de las cosas que más me llamó la atención fue que prácticamente todos los pueblitos y ciudades, al margen de su tamaño, tenían una inmensa cantidad de tiendas de segunda mano de todo tipo de artículos: desde ropa a scooters eléctricas, pasando por joyerías y por su puesto gadgets y videojuegos.

Reconozco que hasta entonces yo era un poco prejuiciosa, o debería decir escrupulosa, con lo referente a comprar artículos usados. Pero un buen día entré a curiosear a una de estas tiendecitas y tuve un flechazo con una chaqueta bomber de cuero de ensueño con el infame precio de seis libras esterlinas. Seis libras. SEIS LIBRAS. La chaqueta, no solo era de mi talla, sino que además estaba impoluta, casi como nueva, sin manchas ni imperfecciones, sin olores raros. Supongo que porque había llegado a la tienda en un estado estupendo, pero también (como descubrí después) porque el personal de las organizaciones benéficas que están detrás de estos establecimientos hace un gran trabajo limpiando y preparando cada prenda para la venta. Leer Más

¿Nos carteamos?

Llevaba ya algún tiempo coqueteando con la idea de empezar una newsletter. Este blog siempre ha sido y será la niña de mis ojos, y pienso seguir posteando también de forma regular, pero hay ciertos temas quizá un poco más personales de los que no viene muy a cuento hablar aquí.

Porque no nos engañemos: aunque esos posts más íntimos que dejo escapar de vez en cuando tienen una audiencia reducida pero fiel, aquí la mayoría de la gente llega buscando la mejor forma de blanquear la goma de las Converse o de hacerse unas ondas de infarto sin usar herramientas de calor. Y no les culpo, algunos de esos trucos son una pasada, por eso los he publicado aquí. Leer Más

Soluciones para trabajar desde casa cuando se tiene poco espacio

Rincones de trabajo que te puedes montar en casa aunque no tengas mucho espacio

A muchos lo del teletrabajo les pilló un poco por sorpresa durante aquel primer confinamiento de hace ya casi un año. No todo el mundo dispone en su casa de un despacho en el que poder aislarse de ruidos y distracciones, y no exagero al contar que más de uno terminó trabajando desde el cuarto de la lavadora. Buena prueba de ello son las hilarantes respuestas a este tuit cuya autora confesaba que le había tocado trabajar desde el pasillo de su apartamento, apoyada sobre el cesto de la ropa sucia.

Aunque a veces no quede más remedio que improvisar un poco, lo cierto es que tampoco hace falta contar con una habitación específica para montarnos la oficina en casa: basta con usar la imaginación y aprovechar bien el espacio del que dispongamos echando mano de alguna de estas propuestas. Leer Más

Steph y yo viendo el atardecer

Paseos en tiempos de pandemia: Arthur Fletcher, The Music Man

Desde que empezara el segundo confinamiento aquí en Inglaterra, hace algo más de un par de semanas, mi vida social se ha visto reducida a un único paseo los jueves por la tarde con mi vecina y amiga Steph. Aquí las medidas permiten que nos encontremos con una única persona con la que no convivamos siempre y cuando sea al aire libre, así que si el tiempo lo permite Steph me recoge en mi portal después de comer, y caminamos juntas hasta el paseo marítimo de Torquay. Leer Más