¿Nos carteamos?

Llevaba ya algún tiempo coqueteando con la idea de empezar una newsletter. Este blog siempre ha sido y será la niña de mis ojos, y pienso seguir posteando también de forma regular, pero hay ciertos temas quizá un poco más personales de los que no viene muy a cuento hablar aquí.

Porque no nos engañemos: aunque esos posts más íntimos que dejo escapar de vez en cuando tienen una audiencia reducida pero fiel, aquí la mayoría de la gente llega buscando la mejor forma de blanquear la goma de las Converse o de hacerse unas ondas de infarto sin usar herramientas de calor. Y no les culpo, algunos de esos trucos son una pasada, por eso los he publicado aquí. Leer Más

Soluciones para trabajar desde casa cuando se tiene poco espacio

Rincones de trabajo que te puedes montar en casa aunque no tengas mucho espacio

A muchos lo del teletrabajo les pilló un poco por sorpresa durante aquel primer confinamiento de hace ya casi un año. No todo el mundo dispone en su casa de un despacho en el que poder aislarse de ruidos y distracciones, y no exagero al contar que más de uno terminó trabajando desde el cuarto de la lavadora. Buena prueba de ello son las hilarantes respuestas a este tuit cuya autora confesaba que le había tocado trabajar desde el pasillo de su apartamento, apoyada sobre el cesto de la ropa sucia.

Aunque a veces no quede más remedio que improvisar un poco, lo cierto es que tampoco hace falta contar con una habitación específica para montarnos la oficina en casa: basta con usar la imaginación y aprovechar bien el espacio del que dispongamos echando mano de alguna de estas propuestas. Leer Más

Steph y yo viendo el atardecer

Paseos en tiempos de pandemia: Arthur Fletcher, The Music Man

Desde que empezara el segundo confinamiento aquí en Inglaterra, hace algo más de un par de semanas, mi vida social se ha visto reducida a un único paseo los jueves por la tarde con mi vecina y amiga Steph. Aquí las medidas permiten que nos encontremos con una única persona con la que no convivamos siempre y cuando sea al aire libre, así que si el tiempo lo permite Steph me recoge en mi portal después de comer, y caminamos juntas hasta el paseo marítimo de Torquay. Leer Más

Tenis de mesa y té con pastas

Tenis de mesa y té con pastas

Enfrente del primer apartamento que alquilamos en Torquay teníamos una especie de centro cívico-cultural que albergaba diferentes actividades, tanto artísticas como deportivas. Un día, curioseando en uno de los tablones de anuncios, descubrimos que tres veces por semana se reunían allí para practicar los miembros de un club de tenis de mesa, y como eso era lo más parecido a un gimnasio que teníamos cerca de casa decidimos ir a probar un entrenamiento con vistas a apuntarnos al club en caso de que el sitio y la gente nos gustasen. Leer Más

Cartas de mi vecina

Mi vecina Steph

Tengo la suerte de tener unos vecinos encantadores, entre ellos una señora maravillosa a la que ya considero mi amiga. Su pasaporte dice que tiene ochenta años, pero por su forma física y su vitalidad podría decirse que aparente veinte o veinticinco menos. No se quiso jubilar hasta el año pasado, y es tan autónoma e independiente que a día de hoy sigue conduciendo su propio coche para ir a todas partes. Leer Más