2 trucos con tónico facial

2 formas alternativas de usar tu tónico facial

Sé que no es lo ideal, pero yo el paso del tónico suelo saltármelo muy a menudo. La excepción suele ser cuando quiero preparar la piel en profundidad para hacerme por ejemplo un maquillaje especial, para alguna fiesta o evento, que quiero que me dure muchas horas. Por culpa de esta dejadez, sumada a mi impulsividad a la hora de hacer ciertas compras —los 3×2 de Superdrug son mi perdición—, en más de una ocasión me he encontrado con algún bote olvidado de tónico abierto a punto de caducar.

Como no me gusta tirar nada, si me veo en esa situación, me pongo como loca a investigar e inventar formas alternativas de aprovechar hasta la última gota del producto en cuestión. Así que de eso precisamente va mi último Cosmoclip, de dos maneras diferentes de utilizar tu tónico facial que probablemente no conocías.

2 hacks de belleza con tu tónico facial - ver vídeo en Cosmo

Cirugía estética y belleza natural

La belleza natural no existe

Hace unos días recibí entre el aluvión típico de notas de prensa orientadas al otoño que empiezan a llegar por estas fechas, una que hablaba sobre cómo aumentaban las intervenciones de cirugía estética en esta época del año y cuáles eran las más demandadas. Para satisfacer vuestra curiosidad os diré que en los primeros puestos siguen estando clásicos como el aumento de senos, la rinoplastia u operación de nariz, seguidos muy de cerca y en ascenso por tratamientos novedosos como los hilos tensores de ácido hialurónico.

El motivo más obvio de que haya un cierto parón para estos tratamientos durante los meses de verano es porque en la mayoría de postoperatorios hay que tener un cuidado especial con la exposición al sol, aunque siempre hay quien aprovecha las vacaciones para pasar por quirófano, y conseguir así que la gente del entorno o del trabajo no se entere. Y fue pensando en todo ese secretismo disfrazado de discreción del que hacen gala muchos de los que se someten a alguna cirugía, que no pude evitar sorprenderme de que aún hoy en día siga siendo un tema rodeado de tantos tabúes.

Por un lado, en ciertos sectores y un poco más sobre las mujeres que sobre los hombres, pesa la presión por lucir un físico perfecto, por mantener la apariencia de juventud durante el mayor tiempo posible. Y por otro lado el auge de las tendencias que hacen apología de la aceptación de la mal llamada belleza natural parece estigmatizar de forma indirecta a quienes no son capaces —o simplemente no quieren— aceptarse o conformarse con el físico que les ha tocado.

Para hablar un poco de esta falsa belleza natural con la que nos bombardean muchos medios desde hace algunos años no se me ocurre mejor forma gráfica de empezar mi reflexión que con esta divertida viñeta de Sarah’s Scribbles.

Sarahs Scribbles belleza natural

La belleza natural no existe. No quiero decir que no existan personas que, de forma natural, resulten bellas. Me refiero al concepto en sí y a todo el culto que hemos creado en torno a él. Pocas personas resultarían realmente agradables a los congéneres que les rodean si no se tomasen al menos ciertas molestias a la hora de cuidar su estética y su higiene personal. La mayor parte de las veces que un chico le dice a una chica que la prefiere sin maquillaje, lo que normalmente quiere decir es que la prefiere sin un maquillaje llamativo, o que prefiere que no se note que va demasiado maquillada. Si la chica en cuestión se presentara en su próxima cita con granitos y ojeras al descubierto, o con la cara brillante por el exceso de grasa, o con el bigote sin depilar, es más que probable que a su novio empezase a atragantársele tanta naturalidad.

Lo que entendemos por belleza natural no es la aceptación plena y sin reservas del cuerpo que nos ha tocado en suerte sin necesidad de hacerle ningún cambio, por mucho que a nosotros nos guste convencernos de lo contrario. Es simplemente un canon más, producto de la época que nos ha tocado vivir. Del mismo modo que en el Barroco el ideal femenino lo representaban las mujeres de curvas rotundas de Rubens. Es posible que, cuando en el futuro se estudie el ideal de belleza de principios del siglo XXI, a los interesados en el tema les haga mucha gracia el reto al que nos enfrentamos hoy en día las féminas para estar perfectas pero sin que parezca que nos importa demasiado. Sentimos la presión de tener que etiquetar con #nofilter y #nomakeup nuestras fotos de Instagram, pero antes de eso nos hacemos una sesión de microblading o nos ponemos extensiones de pestañas.

Así que, en lugar de ser una liberación, este gesto de abogar por la belleza natural se convierte simplemente en una imposición distinta. Porque las mujeres tenemos que seguir siendo bellas según dictan ciertos cánones, pero encima tenemos que hacerlo sin que se nos note el esfuerzo, como si nuestras mechas, nuestro cutis terso y de tono perfecto, y nuestro cuerpo desprovisto de vello en lugares indebidos fuera así por obra y gracia de la naturaleza. Effortlessly. I woke up like this, you know.

Hilos tensores

Puede que hoy en día y cada vez más, las tendencias nos lleven hacia rutinas de belleza más cómodas y llevaderas, menos exigentes. Pero las rutinas siguen estando ahí. Por mucho que repudiemos la artificialidad excesiva, la gran mayoría de nosotros no vamos a dejar de depilarnos, de afeitarnos en el caso de los hombres, de teñirnos el pelo, ni vamos a dejar de usar desodorante o perfume, por poner solo algunos ejemplos. No vamos a dejar de arreglarnos las uñas, sea lo que sea que eso signifique para cada uno: para unos será cortárselas y limárselas, y para otros será ponerse diseños de fantasía en gel. Porque nos gusta gustar. Y gustarnos.

Lo que pasa es que las personas en general tenemos la mala costumbre de sentirnos moralmente superiores a aquellos que hacen las cosas de forma diferente a la nuestra. Los que cuidan su alimentación y hacen ejercicio se creen mejores que los que disfrutan de vez en cuando de la comida basura y de hacer bing watching en Netflix, mientras que estos últimos se parten de risa solo de pensar en los primeros madrugando para ir al gimnasio o a correr antes de ir a la oficina. A las reinas del maquillaje de YouTube les parecerá poco menos que un sacrilegio lo de salir de casa con la cara lavada, mientras que las mujeres que no usan apenas nada más que hidratante o protector solar puede que no alcancen a entender cómo alguien puede disfrutar de pasar cada mañana una hora ante el espejo poniéndose capas y capas de mil cosméticos distintos.

En lo que respecta a la cirugía estética, este desprecio por parte de sus detractores hacia quienes se han sometido a alguna intervención es aún más acusado. Como si pasar por quirófano fuese la peor afrenta que pudiera hacérsele al amor propio. El fracaso más absoluto en esta era body positive que nos ha tocado vivir.

No entiendo por qué ir a la peluquería a hacernos un cambio radical de look, o hacernos un tatuaje o un piercing son costumbres ampliamente aceptadas, y sin embargo aún se sigue estigmatizando en cierta manera a quienes recurren a la cirugía o a la medicina estética, que al fin y al cabo no son más que dos herramientas más con las que trabajar nuestra imagen. Y sin embargo la solución es bastante sencilla: respeto. Es tan fácil como empezar a respetar a quienes toman decisiones diferentes a las nuestras.

Cirugía estética

Cada uno conoce bien sus propios límites. En mi caso por ejemplo se trata de la anestesia general: me ha tocado operarme tres veces con anestesia general por motivos de salud y lo he pasado regular, así que tengo muy claro que nunca me sometería por estética a ningún tratamiento que requiriese pasar por ello de nuevo. Pero con la anestesia local me llevo mejor, por eso hace unos años me sometí a una otoplastia con hilos para corregir uno de los pliegues de mi oreja izquierda —el antihélix, que no se me había formado debidamente—, y a un tratamiento de PRP. Y no descarto animarme en el futuro con los hilos tensores o con el bótox si llegado el momento me apetece y creo que me va a ayudar a verme mejor.

Pero entiendo que cada cual tenga su opinión y su postura en este asunto. Y como en este mundo hay sitio para todos, me parece perfecto que haya tanto quienes se aceptan por completo y son felices con el cuerpo que les ha tocado, como quienes echan mano del bisturí para conseguir que el espejo les devuelva la imagen que quieren. Eso sí, siempre con cabeza e informándose bien de todos los detalles de los procedimientos, y acudiendo a cirujanos titulados que nos garanticen una intervención segura y un resultado profesional.

5 razones para olvidarse del maquillaje en verano

5 razones por las que el verano es la mejor época para olvidarse del maquillaje

Al principio fue la dermatitis la culpable de que me viera en la obligación de reducir mi rutina de maquillaje habitual. Pero he de reconocer que, poco a poco durante estos últimos meses, me he ido reconciliando con mi cara lavada. No sé si a vosotras también os pasará, pero hasta hace muy poco yo era de las que se maquillaba incluso para trabajar sola desde casa. Después de tantos años de consejos de belleza y vídeos con trucos de maquillaje me costaba reconocerme en el espejo si no era con una base bien trabajada, una mezcla de al menos dos o tres sombras de ojos y varias capas de máscara de pestañas.

Pero gracias a la obligación impuesta de echar un poco el freno con los cosméticos, he acabado disfrutando de la libertad que me ha dado el hecho de empezar a sentirme mucho más segura de mí misma sin —apenas— maquillaje (porque algo sí que he seguido usando, tal y como os cuento a continuación). Y por si alguna de vosotras se está planteando hacer lo mismo, aquí os traigo hoy 5 razones para convenceros de que el verano es la época perfecta para olvidarse por completo del maquillaje.

1. Es más fácil tener buena cara en verano

El primer motivo es que durante los meses de verano la piel suele estar más descansada y tiene mejor color, aunque no tomemos el sol. Puede que sea porque dormimos más, porque estamos de vacaciones o porque llevamos un ritmo mucho más relajado en el trabajo. Lo importante es que el rostro nos lo pone más fácil que nunca y podemos permitirnos el lujo de pasar olímpicamente de nuestra base de maquillaje, y limitarnos como mucho a unos toques estratégicos de corrector y un poco de colorete para tener buena cara.

Consejos para tener buena cara sin maquillaje

Pero ojo, porque dejar de lado el maquillaje no significa olvidarnos de cuidar nuestra piel. La fórmula “exfoliar + hidratar + proteger” cobra más importancia que nunca para lucir una piel bonita y saludable. La buena noticia es que, con el tiempo que ahorrarás al minimizar tu rutina de maquillaje, tendrás tiempo y energía de sobra para darle a tu piel todos los mimos que hagan falta.

Clinique 7 Days Scrub Cream en Douglas

Yo soy muy fan del exfoliante 7 Day Scrub Cream de Clinique porque es tan suave que se puede usar a diario, y la semana pasada durante mis vacaciones en España me encontré con que en Douglas lo tenían rebajado 10€ sobre su precio habitual, así que aproveché para hacer acopio de provisiones. Me sorprende que con toda la información que tenemos hoy en día, aún haya gente que se salte este paso tan importante y que resulta imprescindible para conseguir un bronceado homogéneo, ya sea tomando el sol o usando autobronceadores.

2. Es el momento perfecto para cambiar tu base habitual por un autobronceador gradual

Si mezclamos una base pesada y cubriente con el sudor provocado por las altas temperaturas veraniegas, lo más probable es que nos encontremos con un montón de brillos en el mejor de los casos, o con un puñado de molestos granitos en el peor. Por eso lo mejor que podemos hacer es apostar por algún autobronceador facial gradual si aún no hemos tenido tiempo de escaparnos a la playa, o si somos de las que huyen del sol a toda costa.

Usa autobronceador en vez de base de maquillaje

Es normal sufrir reparos a la hora de lucir un bronceado artificial durante los meses de invierno por miedo a quedar demasiado en evidencia, pero si echamos mano ahora de nuestro gran amigo autobronceador la gente no sabrá si nuestra maravillosa piel dorada es producto de una semana de relax sobre la arena, si somos de las que tomamos el sol en la azotea al salir de la oficina, o si hemos pagado por cada centímetro de piel morena.

3. Puedes reaplicar tu protector solar tantas veces como necesites

Otra de las buenas razones para saltarnos el paso de maquillarnos cada mañana es que así nos resultará mucho más sencillo reaplicar nuestro protector solar tantas veces como sea necesario a lo largo del día. Cuando publiqué este post contando un truco para reaplicar el protector solar encima del maquillaje varias lectoras me escribieron preguntando cada cuánto había que volver a aplicar protector. La respuesta a esta duda tan común es que debemos volver a aplicar una buena capa de protector cada dos horas si estamos tomando el sol, y cada vez que nos mojemos o sudemos. Si no vamos a estar en la playa o la piscina suele ser suficiente con aplicarlo por la mañana, justo después de nuestra crema hidratante o tratamiento habitual.

Anthelios de La Roche-Posay

Y si aún te da un poco de vértigo lo de salir de casa con la cara lavada, prueba algún protector con un toque de color para unificar el tono del rostro. Yo para el día a día suelo usar protección solar 50 de la gama Anthelios de La Roche-Posay porque es de las pocas que no me irrita los ojos. Pero también tengo en mi neceser el Gel de Toque Seco con color de esta misma marca para esos días en los que me veo la cara un poco más apagada o con granitos. Como es antibrillos y de acabado mate ni siquiera hace falta aplicarle polvos encima. ¡Todo un descubrimiento!

4. Hazte un lifting de pestañas y olvídate de tu máscara

Las tendencias veraniegas de belleza nos ponen más fácil que nunca nuestro detox cosmético: nada como un lifting de pestañas, que ahora está tan de moda, o un combo de tinte y permanente, para tener buena cara ya sea recién levantada o saliendo de la piscina. Adiós rizador, adiós máscara waterproof. Y adiós a pasarse un buen rato frotando para desmaquillar cada noche. Lo que nos lleva a la 5ª razón…

5. Si no te maquillas, tampoco te tienes que desmaquillar

Bueno, esto no es del todo cierto, porque la piel hay que limpiarla todos los días antes de irnos a la cama aunque solo sea para eliminar impurezas y contaminación que se acumulan sobre ella a lo largo de las horas. Pero cuando apenas llevamos maquillaje la tarea es mucho más rápida y llevadera, y bastará con un poco de agua micelar y tónico para estar listas para meternos en la cama.

Desmaquillarse es más fácil en verano

Y si estas 5 razones no te parecen suficientes para animarte a darle un respiro a tu rostro este verano, piensa en lo ligera de equipaje que vas a viajar si te decantas por un neceser lo más minimalista posible. Nada como olvidarse de la pesadilla de intentar meter tropecientos productos en la diminuta bolsita para líquidos que te dan en los aeropuertos…

¿Cuál es vuestra rutina de maquillaje durante los meses de verano? ¿Cambiáis respecto al resto del año, o seguís usando los mismos productos?

Elave Sensitive Intensive Cream dermatitis de contacto o alérgica

Elave Sensitive Intensive Cream: así me libré de la dermatitis de contacto

(AVISO: Este post es MUY LARGO. Si no te interesa para nada el tema de la dermatitis alérgica ni las posibles desventuras de una española con la seguridad social inglesa, no te lo leas. Si conoces a alguien a quien le haya tocado sufrir la dermatitis de primera mano, pásale el enlace y quizá le sea de ayuda.)

A principios de diciembre empecé a notar mis párpados especialmente secos e irritables. Como justo las molestias coincidieron con una caída acusada y repentina de las temperaturas, le eché la culpa al frío y no le di más importancia al asunto. Empecé a aplicar aceite de coco en el contorno de ojos por las noches antes de acostarme, y listo.

El aceite de coco me calmaba en el momento de aplicarlo, pero durante el resto del día la piel de los párpados seguía ligeramente irritada y reseca, aunque nada que un poco de maquillaje no pudiera disimular. Empecé a pensar que igual me estaba dando alergia alguno de mis productos, pero tras un repaso me di cuenta de que no estaba usando ningún producto nuevo. Solo mis cosméticos de siempre y en envases que ya llevaban semanas o meses abiertos, por lo que no tenía mucho sentido que me dieran alergia de repente.

Aproveché las vacaciones de Navidad en España para comprar en una farmacia una crema que me recomendó mi amiga Azu: Parpadual, con ectoína y ácido hialurónico. Esta crema no es un medicamento, y al no ser tan grasa como el aceite de coco podía ponérmela por las mañanas y luego aplicar un poco de corrector de ojeras sin problemas —durante esas semanas preferí reducir mi rutina de maquillaje al mínimo indispensable—.

Mis párpados mejoraron notablemente, pero nada más volver a Inglaterra en enero volvieron a empeorar y muchísimo.

Dermatitis de contacto
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Cuarto de baño sin plásticos

Cómo librarte de una vez por todas de los envases de plástico en tu cuarto de baño

En el vecindario en el que vivo pasan a recoger el reciclaje una vez por semana, los miércoles por la mañana. No es como en España, que uno puede ir cualquier día con su bolsa al contenedor correspondiente para quitarse de en medio los envases de vidrio o plástico que tenga por casa. Toca guardarlos durante toda la semana, y a veces en las casas pequeñas eso supone tener que andar jugando al Tetris en algún armario o trastero, o incluso en la propia cocina.

Pero el lado positivo es que, cada vez que hago la compra en el supermercado ahora me lo pienso dos veces antes de comprar algo que venga en bandeja de plástico, y siempre intento encontrar otros productos alternativos. Aunque solo sea por el egoísmo de no tener que andar bregando con el reciclaje en casa durante toda la semana, pero lo importante es que el efecto es positivo en el medio ambiente.

Champú sólido de Lush

Desde hace tiempo y por cuestiones prácticas a la hora de viajar con equipaje de mano me he pasado a los champús y acondicionadores en pastilla. Empezó siendo solo un truco para saltarse las dichosas restricciones referentes a los líquidos al viajar en avión, pero la verdad es que me parece un formato muy práctico para este tipo de producto. Y como estaba segura de que tenía que haber también otras soluciones similares para otros productos cosméticos, me propuse hace algún tiempo llegar a tener un cuarto de baño lo más libre posible de plásticos. Y justo la semana pasada me crucé en Facebook con este vídeo al respecto que me ha dado algunas ideas y que hoy quiero compartir con vosotros.

Cosméticos de ingredientes naturales

¡Mira la etiqueta! Ingredientes que evitar en los cosméticos

Sabes que te estás haciendo mayor cuando pasas más tiempo mirando la etiqueta de los ingredientes de un cosmético que la que marca el precio. Y tres cuartos de lo mismo con la ropa: si una rebaja de las de ganga no es suficiente para pasar por alto ese porcentaje de poliéster eso quiere decir que estás en una etapa de la vida de la que ya no hay vuelta atrás.

Reconozco que yo empecé mirando las etiquetas de la composición de las prendas que compraba más por pereza que por otra cosa. Por muy atractivo que fuera el precio no era suficiente excusa para llevarme esa prenda a casa si la compra implicaba que iba a tener que andar lavando a mano o evitando la secadora. A medida que fui siendo más consciente del impacto que la industria de la moda tiene en el medio ambiente, además de preocuparme de que la ropa que compraba no exigiera demasiados cuidados, empecé a apostar cada vez más por fibras naturales y por marcas que cuidasen en ese sentido su producción.

Y ya no solo por altruismo o por no contribuir a cargarnos el único planeta que tenemos para vivir, sino también por una cuestión más inmediata como es la salud a medio y largo plazo. Porque otra de las cosas que me dejó en shock cuando investigué un poco sobre el asunto fue la cantidad de reacciones alérgicas y enfermedades de la piel que podían llegar a causar ciertos químicos que se utilizan durante las distintas fases de producción de la moda low cost.

Pero si nos preocupa —y con razón— la ropa que está cada día en contacto con nuestra piel, no deberían preocuparnos menos las cremas y productos cosméticos que absorbemos continuamente a través de este órgano tan maravilloso y fascinante, al que muy a menudo no le prestamos toda la atención que se merece. Sigue leyendo “¡Mira la etiqueta! Ingredientes que evitar en los cosméticos”

Leggings remodelantes y reafirmantes de Nivea

Leggings reafirmantes de Nivea: ¡cómo nos gustan las cosas fáciles!

Ya el concepto de crema anti celulítica está creado en base a una mentalidad bastante perezosa: en lugar de machacarnos en el gimnasio y de vigilar exhaustivamente nuestra dieta, queremos poder lograr los mismos resultados con el único esfuerzo de untarnos las piernas con un potingue mágico y maravilloso. Pero, aunque pueda parecerlo, este no es el colmo de la pereza.

El colmo de la pereza es querer incluso saltarnos el paso de tener que untarnos dicha crema todos los días. Que alguien o algo nos releve y nos sustituya en esa tediosa tarea, y que aún así podamos disfrutar de los resultados. Y eso es lo que prometen los leggings reductores de Nivea.

Ojo, que yo no critico esta mentalidad del mínimo esfuerzo. De hecho, me siento muy identificada con ella. Si no, no hubiera acabado comprando también, toda llena de esperanzas, estos leggings hace unos años. Sigue leyendo “Leggings reafirmantes de Nivea: ¡cómo nos gustan las cosas fáciles!”

Mascarilla Shea Moisture Black Jamaican Castor Oil y Coconut Balm de Lee Stafford

Así me he librado de tener que cortarme el pelo después del verano

Este verano se han juntado en mi ecuación capilar varios factores peligrosos: que vuelvo a llevar gran parte de la melena de color casi platino, que he pasado mucho tiempo en la playa y que mi padre ha inaugurado oficialmente la piscina de su nueva casa —con todas las partidas familiares de voley-piscina que eso supone—.

A pesar de que he sido responsable y he estado usando protectores para el sol y para el cloro, supongo que la felicidad veraniega tiene un precio y que ha sido a mi pelo a quien le ha tocado pagarlo.

Viendo el estado en que llegó mi cabellera al mes de septiembre, mucho llegué a temerme que me tocara pasar por la tijera para hacerme un buen corte. Pero con algunos mimos extra y echando mano de un par de productos casi milagrosos he conseguido resucitarla lo suficiente como para que haya bastado con sanear las puntas y poco más. Sigue leyendo “Así me he librado de tener que cortarme el pelo después del verano”

Salerm 21 destacada

Salerm 21: ¡No más pelo verde por culpa del cloro!

Nadar es uno de los pocos ejercicios que no me aburre soberanamente, junto con las artes marciales, patinar, tirar con arco y poco más. Nunca he servido para machacarme en el gimnasio haciendo repeticiones de movimientos sin sentido, sin embargo hasta hace no mucho era capaz de pasarme dos horas seguidas haciendo largos en la piscina sin apenas descansar. Me encanta la sensación de paz y aislamiento del resto del mundo que se tiene al sumergir la cabeza bajo el agua. Como si, además de un ejercicio, fuese algún tipo de meditación, concentrándome únicamente en mi cuerpo y mi respiración.

Pero a pesar de todos los beneficios que me aportaba la natación terminé dejándola por un motivo de lo más frívolo: es incompatible con el pelo rubio en general y las mechas en particular. Para mí ya era habitual —incluso cuando era pequeña y aún me mantenía alejada de los tintes capilares— terminar el verano con la melena plagada de reflejos verdosos por culpa de los químicos necesarios para mantener limpias las piscinas. Y cuando empecé a aclararme el pelo uno o dos tonos más que mi tono natural, el problema empezó a ser incluso peor.

Supongo que el color rubio no es el único factor que influye, sino que también puede deberse a aspectos como la porosidad o la textura de mi cabello. Y aunque ya tengo un buen repertorio de trucos caseros para eliminar esos reflejos verdosos, lo cierto es que me da mucha pereza tener que estar pendiente de ello. Por eso este verano quería probar un nuevo protector, ya que no me apetecía pasar las vacaciones preocupada preocupándome en exceso por el asunto. Sigue leyendo “Salerm 21: ¡No más pelo verde por culpa del cloro!”

Basilic & Agrumes de Belle

El perfume de Belle que te libra de los mosquitos este verano

Hay personas afortunadas, a las que los mosquitos les pasan de largo, y luego estamos aquellos que parece que llevamos un letrero de Buffet libre en la frente que hace de reclamo para todo tipo de insectos. No hay verano en que no acabe acribillada a picaduras si paso las vacaciones en algún sitio donde abunden los dichosos mosquitos. He probado prácticamente todos los remedios, caseros y comerciales, que hay para evitar este problema.

La única forma realmente eficaz de ahuyentar a los mosquitos es embadurnarse del clásico repelente Relec Extra Fuerte. Pero no es que su olor sea precisamente agradable. Y las clásicas pulseritas que llevan una pastilla de olor no evitan que los mosquitos se ceben con las partes de tu cuerpo más alejadas de la muñeca, como los pies y las piernas. Pero este verano he descubierto una tercera opción, tan eficaz como el Relec pero sin el mal trago del olor: el nuevo perfume Basilic & Agrumes de Belle.

Basilic & Agrumes de Belle

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