Esbeltia Crema Serum Día y Noche 02

Esbeltia: una crema para sustituirlas a todas

Pocas cosas me gustaban tanto como probar novedades cosméticas a todas horas para reseñarlas por aquí y compartir con vosotros mis impresiones sobre cada nuevo producto que caía en mis manos. Pero tanto usarme a mí mi misma como conejillo de indias me acabó pasado factura hace poco más de un año en forma de una dermatitis alérgica recurrente que me da la lata en cuanto me paso un poco de la raya con el maquillaje.

A raíz de esta dermatitis me he vuelto mucho más cauta a la hora de poner cualquier nuevo producto en contacto con mi piel, y he reducido mis rutinas de cuidado, limpieza y maquillaje hasta límites insospechados para alguien que tiene un blog y un videoblog en los que la belleza es un tema más que recurrente.

He aprendido —por las malas— que menos es más, y que a menudo en nuestro afán por cuidar y proteger nuestra piel la acabamos saturando de químicos e ingredientes que realmente no necesita.

Debo reconocer que, cuando Rosa Sánchez del Busto me contactó hace unos meses para ofrecerme probar una crema que ella misma había creado, tuve ciertos reparos. Por fin había conseguido que mi rostro volviera al equilibrio y los brotes de dermatitis parecían totalmente controlados, así que me daba pavor introducir un nuevo producto en mi rutina.

Esbeltia Crema Serum Día y Noche 01

Pero entonces ella me contó la historia detrás de Esbeltia. Me explicó que su madre había tenido que someterse a quimioterapia y que, aunque había conseguido superar esa dichosa enfermedad, su piel había sufrido de forma devastadora las consecuencias de los tratamientos. Rosa, que es una esteticista experimentada, trató de buscar para su madre las mejores cremas comerciales que pudo encontrar a su alcance sin reparar en el precio, pero ninguna parecía dar resultado.

Como buena conocedora de ingredientes que era por su trabajo, decidió que lo mejor que podía hacer era prepararle a su madre una crema a medida, y empezó a experimentar con los elementos que pensaba que podrían serle más beneficiosos como el aloe vera, la caléndula y diversas vitaminas.

Al fin dio con una fórmula que, aunque no hacía milagros, como ella misma dice, sí que consiguió una notable mejoría. Preparaba esta crema de forma totalmente casera, en la cocina de su casa, y poco a poco fue corriéndose la voz entre sus allegados y sus amigas empezaron a pedirle que se la preparase también a ellas.

Esbeltia Crema Serum Día y Noche 02

Alguien le sugirió que se pusiera en contacto con algún laboratorio para poder fabricar a mayor escala, porque cada vez eran más las amigas y conocidas que le pedían su dosis de aquella crema casera, y ese fue el principio del camino que ha hecho posible que Esbeltia se haya convertido en realidad.

Solo con la historia detrás del producto ya me tenía prácticamente en el bolsillo, pero Rosa terminó de convencerme al contarme que su idea había sido desde el principio crear un producto multiusos, capaz de sustituir a esa procesión de cremas que a menudo nos aplicamos cada día.

Esbeltia es una crema/serum que actúa también como contorno de ojos, tiene filtro solar físico y gracias a su efecto lifting funciona también de maravilla como prebase de maquillaje. Una crema para sustituirlas a todas.

Esbeltia Crema Serum Día y Noche detalles

Adiós a las rutinas de cuidado facial de interminables pasos, adiós a llevar el neceser a punto de reventar a la hora de viajar. Esbeltia promete ser el único producto que necesitaremos para el día a día.

Me quedé intrigadísima después de nuestras primeras conversaciones, así que le pedí que me enviase una muestra para poder probar la crema. Y después de haberla estado usando a diario durante los dos últimos meses he querido compartir mis impresiones con vosotros.

Sus ingredientes son de muy buena calidad. No tiene parabenos, siliconas, parafina, ni sulfatos. Sus principios activos son el aloe vera, la caléndula, algas del Mediterráneo, vitaminas (A, B3, B5, C y E), y un extracto de las secuoyas gigantes de California que es el responsable del efecto lifting.

Esbeltia Crema Serum Día y Noche ingredientes

Viene en un envase de cristal con aplicador que garantiza que solo la cantidad necesaria de producto entre en contacto con la piel en cada aplicación. Tiene una textura que yo no había visto en ninguna otra crema y que Rosa ha bautizado como textura nube: se asemeja a la ligereza de una emulsión pero con la ventaja de que no gotea, lo que facilita muchísimo su aplicación.

Al ser un producto tan ligero es apto incluso para pieles grasas. Las pieles más secas pueden querer complementarlo con el uso de algún aceite por la noche (Rosa recomienda recurrir a aceites de alta calidad, el de oliva virgen sería una buena opción).

Y aunque Esbeltia incluye algo de protección solar, esta no puede ser suficiente para los meses de verano y es recomendable combinarla con un producto específico para ello, especialmente si vamos a tomar el sol. Este hubiera sido el único factor que a mi gusto habría convertido a esta crema en el producto perfecto, pero Rosa me comentó que lo habían intentado, pero que alteraba demasiado la textura de la crema y la hacía mucho más grasa y pesada.

En cualquier caso, Esbeltia es un producto increíble, y tan solo el hecho de poder sustituir con esta crema a mi hidratante habitual, mi serum y mi contorno de ojos, ya es suficiente como para garantizarle una posición de honor en el estante de mi cuarto de baño.

Pero por si eso fuera poco, además mi piel está suave e hidratada, estoy manteniendo a raya mis marcas de expresión y no he vuelto a tener ni brotes de acné ni de dermatitis desde que la estoy utilizando.

El precio de la que se ha convertido en mi nueva crema favorita es 66,80€ —un precio más ajustado de lo que parece si tenemos en cuenta que son tres productos en uno—, podéis comprarla directamente a través de la tienda online que tienen en su propia web y los envíos dentro de España son gratuitos.

Quiero aprovechar para agradecerle a Rosa que se tomara la molestia de emprender el caminito para conseguir que Esbeltia llegara al público, y que me diera en su momento la oportunidad de probar su maravillosa crema: conmigo ha ganado, no solo una clienta, sino una fan incondicional.

2 trucos con tónico facial

2 formas alternativas de usar tu tónico facial

Sé que no es lo ideal, pero yo el paso del tónico suelo saltármelo muy a menudo. La excepción suele ser cuando quiero preparar la piel en profundidad para hacerme por ejemplo un maquillaje especial, para alguna fiesta o evento, que quiero que me dure muchas horas. Por culpa de esta dejadez, sumada a mi impulsividad a la hora de hacer ciertas compras —los 3×2 de Superdrug son mi perdición—, en más de una ocasión me he encontrado con algún bote olvidado de tónico abierto a punto de caducar.

Como no me gusta tirar nada, si me veo en esa situación, me pongo como loca a investigar e inventar formas alternativas de aprovechar hasta la última gota del producto en cuestión. Así que de eso precisamente va mi último Cosmoclip, de dos maneras diferentes de utilizar tu tónico facial que probablemente no conocías.

2 hacks de belleza con tu tónico facial - ver vídeo en Cosmo

Cirugía estética y belleza natural

La belleza natural no existe

Hace unos días recibí entre el aluvión típico de notas de prensa orientadas al otoño que empiezan a llegar por estas fechas, una que hablaba sobre cómo aumentaban las intervenciones de cirugía estética en esta época del año y cuáles eran las más demandadas. Para satisfacer vuestra curiosidad os diré que en los primeros puestos siguen estando clásicos como el aumento de senos, la rinoplastia u operación de nariz, seguidos muy de cerca y en ascenso por tratamientos novedosos como los hilos tensores de ácido hialurónico.

El motivo más obvio de que haya un cierto parón para estos tratamientos durante los meses de verano es porque en la mayoría de postoperatorios hay que tener un cuidado especial con la exposición al sol, aunque siempre hay quien aprovecha las vacaciones para pasar por quirófano, y conseguir así que la gente del entorno o del trabajo no se entere. Y fue pensando en todo ese secretismo disfrazado de discreción del que hacen gala muchos de los que se someten a alguna cirugía, que no pude evitar sorprenderme de que aún hoy en día siga siendo un tema rodeado de tantos tabúes.

Por un lado, en ciertos sectores y un poco más sobre las mujeres que sobre los hombres, pesa la presión por lucir un físico perfecto, por mantener la apariencia de juventud durante el mayor tiempo posible. Y por otro lado el auge de las tendencias que hacen apología de la aceptación de la mal llamada belleza natural parece estigmatizar de forma indirecta a quienes no son capaces —o simplemente no quieren— aceptarse o conformarse con el físico que les ha tocado.

Para hablar un poco de esta falsa belleza natural con la que nos bombardean muchos medios desde hace algunos años no se me ocurre mejor forma gráfica de empezar mi reflexión que con esta divertida viñeta de Sarah’s Scribbles.

Sarahs Scribbles belleza natural

La belleza natural no existe. No quiero decir que no existan personas que, de forma natural, resulten bellas. Me refiero al concepto en sí y a todo el culto que hemos creado en torno a él. Pocas personas resultarían realmente agradables a los congéneres que les rodean si no se tomasen al menos ciertas molestias a la hora de cuidar su estética y su higiene personal. La mayor parte de las veces que un chico le dice a una chica que la prefiere sin maquillaje, lo que normalmente quiere decir es que la prefiere sin un maquillaje llamativo, o que prefiere que no se note que va demasiado maquillada. Si la chica en cuestión se presentara en su próxima cita con granitos y ojeras al descubierto, o con la cara brillante por el exceso de grasa, o con el bigote sin depilar, es más que probable que a su novio empezase a atragantársele tanta naturalidad.

Lo que entendemos por belleza natural no es la aceptación plena y sin reservas del cuerpo que nos ha tocado en suerte sin necesidad de hacerle ningún cambio, por mucho que a nosotros nos guste convencernos de lo contrario. Es simplemente un canon más, producto de la época que nos ha tocado vivir. Del mismo modo que en el Barroco el ideal femenino lo representaban las mujeres de curvas rotundas de Rubens. Es posible que, cuando en el futuro se estudie el ideal de belleza de principios del siglo XXI, a los interesados en el tema les haga mucha gracia el reto al que nos enfrentamos hoy en día las féminas para estar perfectas pero sin que parezca que nos importa demasiado. Sentimos la presión de tener que etiquetar con #nofilter y #nomakeup nuestras fotos de Instagram, pero antes de eso nos hacemos una sesión de microblading o nos ponemos extensiones de pestañas.

Así que, en lugar de ser una liberación, este gesto de abogar por la belleza natural se convierte simplemente en una imposición distinta. Porque las mujeres tenemos que seguir siendo bellas según dictan ciertos cánones, pero encima tenemos que hacerlo sin que se nos note el esfuerzo, como si nuestras mechas, nuestro cutis terso y de tono perfecto, y nuestro cuerpo desprovisto de vello en lugares indebidos fuera así por obra y gracia de la naturaleza. Effortlessly. I woke up like this, you know.

Hilos tensores

Puede que hoy en día y cada vez más, las tendencias nos lleven hacia rutinas de belleza más cómodas y llevaderas, menos exigentes. Pero las rutinas siguen estando ahí. Por mucho que repudiemos la artificialidad excesiva, la gran mayoría de nosotros no vamos a dejar de depilarnos, de afeitarnos en el caso de los hombres, de teñirnos el pelo, ni vamos a dejar de usar desodorante o perfume, por poner solo algunos ejemplos. No vamos a dejar de arreglarnos las uñas, sea lo que sea que eso signifique para cada uno: para unos será cortárselas y limárselas, y para otros será ponerse diseños de fantasía en gel. Porque nos gusta gustar. Y gustarnos.

Lo que pasa es que las personas en general tenemos la mala costumbre de sentirnos moralmente superiores a aquellos que hacen las cosas de forma diferente a la nuestra. Los que cuidan su alimentación y hacen ejercicio se creen mejores que los que disfrutan de vez en cuando de la comida basura y de hacer bing watching en Netflix, mientras que estos últimos se parten de risa solo de pensar en los primeros madrugando para ir al gimnasio o a correr antes de ir a la oficina. A las reinas del maquillaje de YouTube les parecerá poco menos que un sacrilegio lo de salir de casa con la cara lavada, mientras que las mujeres que no usan apenas nada más que hidratante o protector solar puede que no alcancen a entender cómo alguien puede disfrutar de pasar cada mañana una hora ante el espejo poniéndose capas y capas de mil cosméticos distintos.

En lo que respecta a la cirugía estética, este desprecio por parte de sus detractores hacia quienes se han sometido a alguna intervención es aún más acusado. Como si pasar por quirófano fuese la peor afrenta que pudiera hacérsele al amor propio. El fracaso más absoluto en esta era body positive que nos ha tocado vivir.

No entiendo por qué ir a la peluquería a hacernos un cambio radical de look, o hacernos un tatuaje o un piercing son costumbres ampliamente aceptadas, y sin embargo aún se sigue estigmatizando en cierta manera a quienes recurren a la cirugía o a la medicina estética, que al fin y al cabo no son más que dos herramientas más con las que trabajar nuestra imagen. Y sin embargo la solución es bastante sencilla: respeto. Es tan fácil como empezar a respetar a quienes toman decisiones diferentes a las nuestras.

Cirugía estética

Cada uno conoce bien sus propios límites. En mi caso por ejemplo se trata de la anestesia general: me ha tocado operarme tres veces con anestesia general por motivos de salud y lo he pasado regular, así que tengo muy claro que nunca me sometería por estética a ningún tratamiento que requiriese pasar por ello de nuevo. Pero con la anestesia local me llevo mejor, por eso hace unos años me sometí a una otoplastia con hilos para corregir uno de los pliegues de mi oreja izquierda —el antihélix, que no se me había formado debidamente—, y a un tratamiento de PRP. Y no descarto animarme en el futuro con los hilos tensores o con el bótox si llegado el momento me apetece y creo que me va a ayudar a verme mejor.

Pero entiendo que cada cual tenga su opinión y su postura en este asunto. Y como en este mundo hay sitio para todos, me parece perfecto que haya tanto quienes se aceptan por completo y son felices con el cuerpo que les ha tocado, como quienes echan mano del bisturí para conseguir que el espejo les devuelva la imagen que quieren. Eso sí, siempre con cabeza e informándose bien de todos los detalles de los procedimientos, y acudiendo a cirujanos titulados que nos garanticen una intervención segura y un resultado profesional.

5 razones para olvidarse del maquillaje en verano

5 razones por las que el verano es la mejor época para olvidarse del maquillaje

Al principio fue la dermatitis la culpable de que me viera en la obligación de reducir mi rutina de maquillaje habitual. Pero he de reconocer que, poco a poco durante estos últimos meses, me he ido reconciliando con mi cara lavada. No sé si a vosotras también os pasará, pero hasta hace muy poco yo era de las que se maquillaba incluso para trabajar sola desde casa. Después de tantos años de consejos de belleza y vídeos con trucos de maquillaje me costaba reconocerme en el espejo si no era con una base bien trabajada, una mezcla de al menos dos o tres sombras de ojos y varias capas de máscara de pestañas.

Pero gracias a la obligación impuesta de echar un poco el freno con los cosméticos, he acabado disfrutando de la libertad que me ha dado el hecho de empezar a sentirme mucho más segura de mí misma sin —apenas— maquillaje (porque algo sí que he seguido usando, tal y como os cuento a continuación). Y por si alguna de vosotras se está planteando hacer lo mismo, aquí os traigo hoy 5 razones para convenceros de que el verano es la época perfecta para olvidarse por completo del maquillaje.

1. Es más fácil tener buena cara en verano

El primer motivo es que durante los meses de verano la piel suele estar más descansada y tiene mejor color, aunque no tomemos el sol. Puede que sea porque dormimos más, porque estamos de vacaciones o porque llevamos un ritmo mucho más relajado en el trabajo. Lo importante es que el rostro nos lo pone más fácil que nunca y podemos permitirnos el lujo de pasar olímpicamente de nuestra base de maquillaje, y limitarnos como mucho a unos toques estratégicos de corrector y un poco de colorete para tener buena cara.

Consejos para tener buena cara sin maquillaje

Pero ojo, porque dejar de lado el maquillaje no significa olvidarnos de cuidar nuestra piel. La fórmula “exfoliar + hidratar + proteger” cobra más importancia que nunca para lucir una piel bonita y saludable. La buena noticia es que, con el tiempo que ahorrarás al minimizar tu rutina de maquillaje, tendrás tiempo y energía de sobra para darle a tu piel todos los mimos que hagan falta.

Clinique 7 Days Scrub Cream en Douglas

Yo soy muy fan del exfoliante 7 Day Scrub Cream de Clinique porque es tan suave que se puede usar a diario, y la semana pasada durante mis vacaciones en España me encontré con que en Douglas lo tenían rebajado 10€ sobre su precio habitual, así que aproveché para hacer acopio de provisiones. Me sorprende que con toda la información que tenemos hoy en día, aún haya gente que se salte este paso tan importante y que resulta imprescindible para conseguir un bronceado homogéneo, ya sea tomando el sol o usando autobronceadores.

2. Es el momento perfecto para cambiar tu base habitual por un autobronceador gradual

Si mezclamos una base pesada y cubriente con el sudor provocado por las altas temperaturas veraniegas, lo más probable es que nos encontremos con un montón de brillos en el mejor de los casos, o con un puñado de molestos granitos en el peor. Por eso lo mejor que podemos hacer es apostar por algún autobronceador facial gradual si aún no hemos tenido tiempo de escaparnos a la playa, o si somos de las que huyen del sol a toda costa.

Usa autobronceador en vez de base de maquillaje

Es normal sufrir reparos a la hora de lucir un bronceado artificial durante los meses de invierno por miedo a quedar demasiado en evidencia, pero si echamos mano ahora de nuestro gran amigo autobronceador la gente no sabrá si nuestra maravillosa piel dorada es producto de una semana de relax sobre la arena, si somos de las que tomamos el sol en la azotea al salir de la oficina, o si hemos pagado por cada centímetro de piel morena.

3. Puedes reaplicar tu protector solar tantas veces como necesites

Otra de las buenas razones para saltarnos el paso de maquillarnos cada mañana es que así nos resultará mucho más sencillo reaplicar nuestro protector solar tantas veces como sea necesario a lo largo del día. Cuando publiqué este post contando un truco para reaplicar el protector solar encima del maquillaje varias lectoras me escribieron preguntando cada cuánto había que volver a aplicar protector. La respuesta a esta duda tan común es que debemos volver a aplicar una buena capa de protector cada dos horas si estamos tomando el sol, y cada vez que nos mojemos o sudemos. Si no vamos a estar en la playa o la piscina suele ser suficiente con aplicarlo por la mañana, justo después de nuestra crema hidratante o tratamiento habitual.

Anthelios de La Roche-Posay

Y si aún te da un poco de vértigo lo de salir de casa con la cara lavada, prueba algún protector con un toque de color para unificar el tono del rostro. Yo para el día a día suelo usar protección solar 50 de la gama Anthelios de La Roche-Posay porque es de las pocas que no me irrita los ojos. Pero también tengo en mi neceser el Gel de Toque Seco con color de esta misma marca para esos días en los que me veo la cara un poco más apagada o con granitos. Como es antibrillos y de acabado mate ni siquiera hace falta aplicarle polvos encima. ¡Todo un descubrimiento!

4. Hazte un lifting de pestañas y olvídate de tu máscara

Las tendencias veraniegas de belleza nos ponen más fácil que nunca nuestro detox cosmético: nada como un lifting de pestañas, que ahora está tan de moda, o un combo de tinte y permanente, para tener buena cara ya sea recién levantada o saliendo de la piscina. Adiós rizador, adiós máscara waterproof. Y adiós a pasarse un buen rato frotando para desmaquillar cada noche. Lo que nos lleva a la 5ª razón…

5. Si no te maquillas, tampoco te tienes que desmaquillar

Bueno, esto no es del todo cierto, porque la piel hay que limpiarla todos los días antes de irnos a la cama aunque solo sea para eliminar impurezas y contaminación que se acumulan sobre ella a lo largo de las horas. Pero cuando apenas llevamos maquillaje la tarea es mucho más rápida y llevadera, y bastará con un poco de agua micelar y tónico para estar listas para meternos en la cama.

Desmaquillarse es más fácil en verano

Y si estas 5 razones no te parecen suficientes para animarte a darle un respiro a tu rostro este verano, piensa en lo ligera de equipaje que vas a viajar si te decantas por un neceser lo más minimalista posible. Nada como olvidarse de la pesadilla de intentar meter tropecientos productos en la diminuta bolsita para líquidos que te dan en los aeropuertos…

¿Cuál es vuestra rutina de maquillaje durante los meses de verano? ¿Cambiáis respecto al resto del año, o seguís usando los mismos productos?

Elave Sensitive Intensive Cream dermatitis de contacto o alérgica

Elave Sensitive Intensive Cream: así me libré de la dermatitis de contacto

(AVISO: Este post es MUY LARGO. Si no te interesa para nada el tema de la dermatitis alérgica ni las posibles desventuras de una española con la seguridad social inglesa, no te lo leas. Si conoces a alguien a quien le haya tocado sufrir la dermatitis de primera mano, pásale el enlace y quizá le sea de ayuda.)

A principios de diciembre empecé a notar mis párpados especialmente secos e irritables. Como justo las molestias coincidieron con una caída acusada y repentina de las temperaturas, le eché la culpa al frío y no le di más importancia al asunto. Empecé a aplicar aceite de coco en el contorno de ojos por las noches antes de acostarme, y listo.

El aceite de coco me calmaba en el momento de aplicarlo, pero durante el resto del día la piel de los párpados seguía ligeramente irritada y reseca, aunque nada que un poco de maquillaje no pudiera disimular. Empecé a pensar que igual me estaba dando alergia alguno de mis productos, pero tras un repaso me di cuenta de que no estaba usando ningún producto nuevo. Solo mis cosméticos de siempre y en envases que ya llevaban semanas o meses abiertos, por lo que no tenía mucho sentido que me dieran alergia de repente.

Aproveché las vacaciones de Navidad en España para comprar en una farmacia una crema que me recomendó mi amiga Azu: Parpadual, con ectoína y ácido hialurónico. Esta crema no es un medicamento, y al no ser tan grasa como el aceite de coco podía ponérmela por las mañanas y luego aplicar un poco de corrector de ojeras sin problemas —durante esas semanas preferí reducir mi rutina de maquillaje al mínimo indispensable—.

Mis párpados mejoraron notablemente, pero nada más volver a Inglaterra en enero volvieron a empeorar y muchísimo.

Dermatitis de contacto
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Cuarto de baño sin plásticos

Cómo librarte de una vez por todas de los envases de plástico en tu cuarto de baño

En el vecindario en el que vivo pasan a recoger el reciclaje una vez por semana, los miércoles por la mañana. No es como en España, que uno puede ir cualquier día con su bolsa al contenedor correspondiente para quitarse de en medio los envases de vidrio o plástico que tenga por casa. Toca guardarlos durante toda la semana, y a veces en las casas pequeñas eso supone tener que andar jugando al Tetris en algún armario o trastero, o incluso en la propia cocina.

Pero el lado positivo es que, cada vez que hago la compra en el supermercado ahora me lo pienso dos veces antes de comprar algo que venga en bandeja de plástico, y siempre intento encontrar otros productos alternativos. Aunque solo sea por el egoísmo de no tener que andar bregando con el reciclaje en casa durante toda la semana, pero lo importante es que el efecto es positivo en el medio ambiente.

Champú sólido de Lush

Desde hace tiempo y por cuestiones prácticas a la hora de viajar con equipaje de mano me he pasado a los champús y acondicionadores en pastilla. Empezó siendo solo un truco para saltarse las dichosas restricciones referentes a los líquidos al viajar en avión, pero la verdad es que me parece un formato muy práctico para este tipo de producto. Y como estaba segura de que tenía que haber también otras soluciones similares para otros productos cosméticos, me propuse hace algún tiempo llegar a tener un cuarto de baño lo más libre posible de plásticos. Y justo la semana pasada me crucé en Facebook con este vídeo al respecto que me ha dado algunas ideas y que hoy quiero compartir con vosotros.

Cosméticos de ingredientes naturales

¡Mira la etiqueta! Ingredientes que evitar en los cosméticos

Sabes que te estás haciendo mayor cuando pasas más tiempo mirando la etiqueta de los ingredientes de un cosmético que la que marca el precio. Y tres cuartos de lo mismo con la ropa: si una rebaja de las de ganga no es suficiente para pasar por alto ese porcentaje de poliéster eso quiere decir que estás en una etapa de la vida de la que ya no hay vuelta atrás.

Reconozco que yo empecé mirando las etiquetas de la composición de las prendas que compraba más por pereza que por otra cosa. Por muy atractivo que fuera el precio no era suficiente excusa para llevarme esa prenda a casa si la compra implicaba que iba a tener que andar lavando a mano o evitando la secadora. A medida que fui siendo más consciente del impacto que la industria de la moda tiene en el medio ambiente, además de preocuparme de que la ropa que compraba no exigiera demasiados cuidados, empecé a apostar cada vez más por fibras naturales y por marcas que cuidasen en ese sentido su producción.

Y ya no solo por altruismo o por no contribuir a cargarnos el único planeta que tenemos para vivir, sino también por una cuestión más inmediata como es la salud a medio y largo plazo. Porque otra de las cosas que me dejó en shock cuando investigué un poco sobre el asunto fue la cantidad de reacciones alérgicas y enfermedades de la piel que podían llegar a causar ciertos químicos que se utilizan durante las distintas fases de producción de la moda low cost.

Pero si nos preocupa —y con razón— la ropa que está cada día en contacto con nuestra piel, no deberían preocuparnos menos las cremas y productos cosméticos que absorbemos continuamente a través de este órgano tan maravilloso y fascinante, al que muy a menudo no le prestamos toda la atención que se merece. Sigue leyendo “¡Mira la etiqueta! Ingredientes que evitar en los cosméticos”

Leggings remodelantes y reafirmantes de Nivea

Leggings reafirmantes de Nivea: ¡cómo nos gustan las cosas fáciles!

Ya el concepto de crema anti celulítica está creado en base a una mentalidad bastante perezosa: en lugar de machacarnos en el gimnasio y de vigilar exhaustivamente nuestra dieta, queremos poder lograr los mismos resultados con el único esfuerzo de untarnos las piernas con un potingue mágico y maravilloso. Pero, aunque pueda parecerlo, este no es el colmo de la pereza.

El colmo de la pereza es querer incluso saltarnos el paso de tener que untarnos dicha crema todos los días. Que alguien o algo nos releve y nos sustituya en esa tediosa tarea, y que aún así podamos disfrutar de los resultados. Y eso es lo que prometen los leggings reductores de Nivea.

Ojo, que yo no critico esta mentalidad del mínimo esfuerzo. De hecho, me siento muy identificada con ella. Si no, no hubiera acabado comprando también, toda llena de esperanzas, estos leggings hace unos años. Sigue leyendo “Leggings reafirmantes de Nivea: ¡cómo nos gustan las cosas fáciles!”

Mascarilla Shea Moisture Black Jamaican Castor Oil y Coconut Balm de Lee Stafford

Así me he librado de tener que cortarme el pelo después del verano

Este verano se han juntado en mi ecuación capilar varios factores peligrosos: que vuelvo a llevar gran parte de la melena de color casi platino, que he pasado mucho tiempo en la playa y que mi padre ha inaugurado oficialmente la piscina de su nueva casa —con todas las partidas familiares de voley-piscina que eso supone—.

A pesar de que he sido responsable y he estado usando protectores para el sol y para el cloro, supongo que la felicidad veraniega tiene un precio y que ha sido a mi pelo a quien le ha tocado pagarlo.

Viendo el estado en que llegó mi cabellera al mes de septiembre, mucho llegué a temerme que me tocara pasar por la tijera para hacerme un buen corte. Pero con algunos mimos extra y echando mano de un par de productos casi milagrosos he conseguido resucitarla lo suficiente como para que haya bastado con sanear las puntas y poco más. Sigue leyendo “Así me he librado de tener que cortarme el pelo después del verano”

Salerm 21 destacada

Salerm 21: ¡No más pelo verde por culpa del cloro!

Nadar es uno de los pocos ejercicios que no me aburre soberanamente, junto con las artes marciales, patinar, tirar con arco y poco más. Nunca he servido para machacarme en el gimnasio haciendo repeticiones de movimientos sin sentido, sin embargo hasta hace no mucho era capaz de pasarme dos horas seguidas haciendo largos en la piscina sin apenas descansar. Me encanta la sensación de paz y aislamiento del resto del mundo que se tiene al sumergir la cabeza bajo el agua. Como si, además de un ejercicio, fuese algún tipo de meditación, concentrándome únicamente en mi cuerpo y mi respiración.

Pero a pesar de todos los beneficios que me aportaba la natación terminé dejándola por un motivo de lo más frívolo: es incompatible con el pelo rubio en general y las mechas en particular. Para mí ya era habitual —incluso cuando era pequeña y aún me mantenía alejada de los tintes capilares— terminar el verano con la melena plagada de reflejos verdosos por culpa de los químicos necesarios para mantener limpias las piscinas. Y cuando empecé a aclararme el pelo uno o dos tonos más que mi tono natural, el problema empezó a ser incluso peor.

Supongo que el color rubio no es el único factor que influye, sino que también puede deberse a aspectos como la porosidad o la textura de mi cabello. Y aunque ya tengo un buen repertorio de trucos caseros para eliminar esos reflejos verdosos, lo cierto es que me da mucha pereza tener que estar pendiente de ello. Por eso este verano quería probar un nuevo protector, ya que no me apetecía pasar las vacaciones preocupada preocupándome en exceso por el asunto. Sigue leyendo “Salerm 21: ¡No más pelo verde por culpa del cloro!”