Truco para hacer ondas con la plancha alisadora

Truco para hacer ondas en el cabello con tu plancha de alisar

Hacer ondas con una plancha alisadora puede resultar al principio un poco más difícil de lo que parece en realidad, al menos hasta que conseguimos darle al movimiento el giro de muñeca necesario. Pero merece la pena practicar hasta conseguirlo porque de esta manera solo necesitaremos una única herramienta tanto para cuando queramos llevar el pelo liso como para cuando queramos ondularlo.

Además, con la plancha conseguiremos que nuestro pelo se vea mucho más brillante incluso cuando lo llevemos rizado, porque iremos puliendo cada mechón a medida que lo vamos rizando.

Pero si después de ver cientos de tutoriales en YouTube sigues sin pillarle el punto, échale un ojo a este pequeño truco que te cuento en mi último Cosmoclip y que a mí me ha ayudado bastante. 😀

4 formas de llevar un pañuelo o turbante

4 formas de llevar un pañuelo como turbante o diadema

Sé que no todo el mundo se atreve a retocarse el tinte en casa y que hay quienes prefieren mil veces esperar a que abran de nuevo las peluquerías para poner a punto la melena. Pero mientras tanto sigue tocando trabajar o atender videollamadas si somos de los afortunados que podemos trabajar desde casa.

Y para esos casos, si no tenemos la auto confianza suficiente como para lucir nuestras raíces en su estado más salvaje, nada como echar mano de uno de los accesorios estrella de la temporada estival: los pañuelos a modo de turbante o diadema.

Un pañuelo bonito también puede ser de gran ayuda para cuando por ejemplo queremos espaciar un poco más de lo habitual los lavados para darle un respiro a nuestro cabello pero no queremos renunciar a estar presentables durante esos días. O puede incluso ser nuestro salvavidas si nos ha dado por experimentar con nuestro flequillo durante la cuarentena y no estamos muy satisfechas con los resultados.

Ver en Cosmo formas de llevar un pañuelo o turbante

Consejos para teñirte en casa durante la cuarentena

Cómo cubrir temporalmente las mechas para evitar el efecto raíz

Empecé a teñirme durante mi adolescencia, así que puedo decir que he pasado más años de mi vida con colores de pelo producto de la química que con mi tono natural. He recorrido varias veces todo el espectro que abarca la carta de coloraciones de cualquier peluquería, desde el negro azabache hasta el rubio platino, pasando también en varias ocasiones por los colores de fantasía.

Por norma general siempre he preferido ponerme en manos de un buen estilista, especialmente para los cambios más radicales. Pero también he tenido temporadas —por ejemplo al mudarme a alguna nueva ciudad— en las que no encontraba ninguna peluquería que me convenciese y pasaba a teñirme yo misma en casa e incluso a cortarme las puntas o el flequillo. Así que algo de experiencia tengo también en la materia, aunque solo sea una amateur.

Durante los dos últimos años, dejando aparte mi lapsus de ponerme el pelo rosa las pasadas navidades, me he mantenido fiel a unas mechas que empezaron siendo un balayage para terminar convirtiéndome en rubia-rubísima.

Y justo esta semana me hubiera tocado ya mi cita para retocar las raíces, pero obviamente a causa del confinamiento las peluquerías siguen cerradas. Algunas lectoras me habían preguntado que cómo hacía para retocar las mechas en casa, así que he querido desvelar mi rutina de emergencia en este nuevo Cosmoclip.

¿Cómo me hago las mechas en casa? Respuesta corta: no me las hago. Aunque yo soy la primera abanderada de que las mujeres disfrutemos de la autonomía y autosuficiencia que nos da el ser capaces de arreglarnos nosotras mismas el pelo, también estoy al tanto de nuestras limitaciones. Una cosa es aplicar un tinte casero y otra muy distinta hacer bien unas mechas. Este último proceso requiere de técnica y conocimientos, además de la habilidad de poder moverse en 360 grados alrededor de la cabeza en cuestión. Por algo cuestan lo que cuestan, y por algo ni siquiera las peluqueras más diestras se las suelen hacer ellas mismas.

¿Qué hacer entonces para poder estar presentables hasta que vuelvan a abrir los salones? Mi secreto es aplicar una mascarilla de color para oscurecer las mechas y que el contraste no sea tan llamativo con el color de mis raíces. En mi último vídeo os muestro todo el proceso paso a paso.

Ver en Cosmo trucos para teñirte en casa

La mascarilla que estoy usando es la Nutri Color Crème 3-in-1 cocktail de Revlon, en el tono 713. Mi tono natural sería más un 712, pero esta gama no lo tiene disponible y me gusta el acabado dorado que me deja el 3. Los primeros días da la sensación de que se queda un poco cobrizo —tal y como se puede apreciar en el vídeo—, pero tras un par de lavados el subtono cobrizo desaparece y se queda un rubio oscuro dorado que me gusta mucho.

Nutri color 713 Revlon 3 in 1

Como no dura mucho, si en cualquier momento volviéramos a la normalidad —¡bendito optimismo!— y reabrieran las peluquerías, podría volver si quisiera a mis mechas. Pero también podría mantenerlo de forma indefinida fácilmente: aunque en el vídeo me veas aplicármelo concienzudamente como si fuera un tinte, eso solo lo hago la primera vez. A partir de ahí basta con aplicar un poco una o dos veces por semana al lavarlo como si fuera una mascarilla hidratante normal para mantener el color. Además, al mismo tiempo que refrescamos el color, estaremos cuidando y tratando nuestro cabello.

Aunque pensaba que al principio se me haría raro volver a llevar el pelo más oscuro, lo cierto es que me he acostumbrado enseguida y ahora me encanta y me estoy planteando seriamente dejar de teñirme en la peluquería, al menos hasta que empiecen a salirme canas.

¿Cómo estáis haciendo vosotros para tener el pelo presentable estos días? ¿Habéis cometido ya alguna locura capilar?

Trucos para doblar vaqueros y sudaderas

Cómo doblar vaqueros y sudaderas para que no se arruguen y ocupen poco espacio

Ya he superado la fase del confinamiento de ordenar el armario y de ella puedo extraer dos conclusiones: que tengo muchos más vaqueros de los que necesito en realidad y que siempre me acabo poniendo uno de mis dos pares favoritos.

Al menos desde que he aprendido a doblarlos en condiciones ya no me ocupan tanto espacio en el armario, y ahora que los he colocado todos en vertical y los tengo más a la vista al abrir el cajón, espero ir sacándole más partido a algunos que tenía un poco olvidados —siempre y cuando los kilos de más atesorados durante la cuarentena me permitan seguir entrando en ellos—.

Si estás pasando ahora por la fase de ordenar tu ropa igual te apetece echarle un ojo a este Cosmoclip en el que muestro paso a paso varias formas de doblar los vaqueros y sudaderas para que no se arruguen y para que ocupen poco espacio, ya sea en el armario o en la maleta, cuando quiera que sea que nos dejen viajar otra vez. ¡Mucho ánimo con el confinamiento, ya nos queda menos! 🙂

 

Trucos para delinear los ojos

2 trucos para delinearte los ojos si no tienes buen pulso

Tengo la sensación de que mis amigas y conocidas se dividen en dos grupos bien diferenciados durante estos días de cuarentena. Por un lado están las que han abrazado con fervor lo de pasarse los días en pijama, con un messy bun y sin una gota de maquillaje, pero por otro también veo a quienes se han puesto de repente a hacer experimentos con todos esos productos que se han encontrado al ordenar el cuarto de baño y están ahora siguiendo tutoriales como quien hace un master online.

A mí cualquier de las dos opciones me parece estupenda. Yo misma podría saltar de un grupo a otro, según el día. El maquillaje puede ser un pasatiempo muy divertido, y nada como aprovechar la coyuntura para aprender y poner en práctica los clásicos trucos de las grandes gurús de la cosmética en YouTube.

Yo no soy gurú de nada, y mucho menos de maquillaje, pero tengo siempre algún truco guardado en la manga que me ayuda a disimular un poco lo torpe que puedo llegar a ser para tantas cosas. Una de las cosas que se me dan fatal es lo de delinearme los ojos, ¡no tengo pulso ninguno!

Pero he aprendido estas dos sencillas técnicas con las que consigo un resultado bastante decente cuando me lo propongo, y que espero que a ti también te sirvan.

Ver en cosmo 2 trucos para delinear los ojos

usos alternativos de tu rizador de pestañas

2 trucos de maquillaje usando tu rizador de pestañas

Siempre he tenido una relación de amor-odio con mi rizador de pestañas. A ratos me parece un instrumento del mal ideado por la mismísima Inquisición Española para torturarnos. Pero en ocasiones me parece una herramienta imprescindible y pienso que no podría vivir sin él.

Lo mismo me olvido de él por completo durante varios meses, que de pronto empiezo a usarlo a diario, incluso los días en que no me pongo máscara de pestañas.

He hecho varios vídeos sobre él, como este en el que os contaba cómo usarlo para haceros un tightlining, o este otro donde os mostraba cómo limpiarlo correctamente. Pero en el Cosmoclip que os traigo hoy os enseño dos formas alternativas de utilizarlo que nada tienen que ver con su propósito original, y que al menos a mí me han ayudado mucho en algunos pasos de mi rutina de maquillaje.

Ver en Cosmo 2 trucos usando tu rizador de pestañas

Ideas para mantener nuestras gafas de sol ordenadas

Hasta hace no mucho estaba convencida de que la mejor forma de guardar mis gafas de sol era bien protegidas dentro de sus fundas y resguardadas en uno de los cajones de mi armario. Y probablemente esta era la manera perfecta para que estuvieran siempre como nuevas.

El problema es que precisamente estaban como nuevas porque siempre terminaba usando las mismas, las que estaban ya en mi bolso. A veces por pereza, porque no me apetecía ponerme a rebuscar en el cajón, y a veces simplemente porque salía con prisas de casa.

El caso es que un día decidí que la mejor forma de asegurarme de usarlas todas era teniéndolas en algún sitio más accesible, y empecé a buscar ideas y trucos que me permitieran tenerlas más a mano, pero ordenadas al mismo tiempo. Y esas ideas son las que os muestro en mi último Cosmoclip.

Ver en Cosmo ideas para almacenar y ordenar gafas de sol
DIY saquito térmico

DIY: saquito térmico con aromaterapia

Siempre viene bien tener a mano un saquito térmico, en particular durante los meses más fríos del año. El primero que tuve yo me lo regalaron unas navidades y venía dentro de una funda graciosísima con forma de gato de peluche. Se sacaba el saco que contenía las semillas, se calentaba un minuto en el microondas y se volvía a guardar dentro del peluche. Me venía de maravilla para calentar la cama antes de ir a dormir, o para ponérmelo en el regazo para aliviar un poco los dolores de la regla.

Después de ese me acabé comprando alguno más en las clásicas tiendas de Natura Selection, pero con todo el uso que yo les daba en apenas unos meses notaba que las semillas iban perdiendo la capacidad de retener el calor y que los aceites esenciales que incorporaban perdían el olor.

Así que decidí empezar a fabricármelos yo. De esta forma podía elegir exactamente qué tipo de grano o semilla quería usar para cada uno —los garbanzos aguantan casi tres cuartos de hora calientes y son perfectos para calentar la cama, mientras que el arroz absorbe genial los aceites esenciales y se adapta mejor a zonas como las cervicales—, o el tipo de aroma que quería añadirle.

Y cuando noto que va perdiendo sus propiedades, solo tengo que descoserle un lateral, tirar el relleno, volverlo a llenar y coserlo de nuevo. En mi último Cosmoclip os cuento todos los pasos a seguir para que os hagáis el vuestro, y algún consejo para que os dure lo máximo posible. ¡Espero que os guste!

Ver en Cosmo vídeo DIY saquito térmico

Dyed pink hair

Pink hair, don’t care! (Despido el 2019 con el pelo rosa)

Ya había coqueteado con los tintes en colores de fantasía en el pasado, y llevaba tiempo pensando en volver a teñirme de rosa (hace un par de años me puse las puntas en este tono). Así que, aprovechando que me tocaba ya una visita a la peluquería para retocar las raíces y sanear las puntas, le pedí a mi estilista que me dejara la cabellera en un tono lo más parecido al del algodón de azúcar. Qué rico el algodón de azúcar, por cierto.

Ella no solo estaba encantada con la idea, sino que además se apunta a un bombardeo sin casco —como versa el dicho popular— y le pareció estupendísimo que grabásemos todo el proceso paso a paso para subir un vídeo a mis perfiles en redes sociales.

Durante esta última semana he estado bastante activa en Instagram TV —he subido ya dos de los cuatro mini vlogs de mis vacaciones en Nueva York, y a lo largo de los próximos dos o tres días subiré los que faltan.

El vídeo de mi reciente cambio de look lo he subido tal cual a todas mis plataformas (Instagram, Facebook y YouTube). Normalmente no me gusta repetir contenido, y además sé que en Instagram aún funcionan mejor los vídeos verticales y este último está en horizontal porque lo grabé pensando en YouTube, pero es demasiado trabajo el tener que crear el mismo vídeo en un formato diferente según la plataforma.

Llevo varios meses dándole vueltas a la idea de quedarme solo en una o dos plataformas y cerrar mis perfiles en las demás, para poder centrarme un poco y no tener que duplicar contenido. Como lo que más hago son vídeos, creo que lo que más sentido tendría en teoría sería quedarme en YouTube y cerrar por ejemplo la página de Facebook, pero justo en YouTube es donde menos amigos/seguidores tengo. La fanpage tiene muchísimos seguidores —¡más de 140.000!— pero la gente ya no participa tanto como antes y me da la sensación de que Facebook no les enseña las publicaciones a los seguidores a menos de que pague para promocionarlas.

Así que aprovecho para preguntaros por aquí: ¿en qué plataformas preferís seguir las actualizaciones del blog y ver mis nuevos vídeos, IGTV, Facebook o YouTube? ¡Muchísimas gracias por echarme una mano con vuestros comentarios! 🙂

Trucos para disimular raíces de tinte y mechas

Cómo disimular las raíces del tinte o mechas

Lo que más me gustaba de mi balayage era lo poco exigente que era en cuestión de mantenimiento: podía pasarme tranquilamente tres o cuatro meses sin poner el pie en la peluquería. El degradado estaba tan bien hecho que el crecimiento de mis raíces se integraba de maravilla con el resto del color.

Pero la estilista que me hacía el balayage dejó de trabajar en la peluquería a la que voy, y la que me atiende ahora es más de las de mechas normales de toda la vida. Así que, a raíz de que en un momento dado yo le pedí un poco más de luz alrededor de la cara, no sé cómo, cuándo ni por qué, he terminado por perder del todo el degradado que tenía desde mi rubio natural para acabar adoptando un rubio casi nórdico en toda la melena.

Que me gusta, no me malinterpretéis, pero es que a la velocidad a la que me crece a mí el pelo normalmente me tocaría pasar por la peluquería todos los meses si me pusiera demasiado exigente con el tema de las raíces —no quiero ni imaginarme lo engorroso que va a ser todo esto cuando empiecen a salirme canas—.

Como de momento me da mucha pereza lo de tener que ir a retocar las raíces tan a menudo, intento aguantar al menos dos meses, o incluso algo más si puedo, y entre visita y visita tiro de algunos trucos con los que disimular un poco el corte a medida que va creciendo el cabello. ¡Espero que os resulten útiles!

Ver en Cosmo cómo disimular raíces de tinte o mechas