Forma parte de la naturaleza humana querer siempre aquello que no se tiene. Hace unos meses no veía la hora de «vestirme de invierno». Añoraba mis gorras de lana y mis mitones. Ahora, atrincherada en casa por culpa de esta ola de frío que azota nuestro país, no puedo evitar echar de menos las tardes de sol y el olor a coco de los bronceadores…
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