No me gusta el café, así que desde el principio del boom de las cafeteras de cápsulas me he quedado fuera de esta tendencia que ha causado tanto furor. Debo reconocer que me daba un poco de envidia oír hablar a mi familia y a mis amigos de lo maravillosa que era su cafetera, o de lo deliciosas que estaban estas o aquellas cápsulas, mientras yo seguía con mi infusionador de toda la vida y comprando mi té de siempre (negro, con toffee y virutas de haba de cacao) al peso en una tienda especializada. Porque yo siempre he sido de la firma opinión de que ninguna bebida preparada podría sustituir a un té hecho como dios manda. Hasta que ha llegado Tassimo y me ha hecho tragarme mis palabras, aunque eso sí, acompañadas de una riquísima taza de Twinings Chai Latte.
Cuando me regalaron mi Tassimo Vivy hace unas semanas pensé que aunque yo no iba a poder sacarle demasiado partido, al menos me serviría para quedar bien con las visitas de ahora en adelante, porque en casa ni siquiera tengo cafetera convencional. Pero entonces me puse a investigar en su web y me quedé total y absolutamente maravillada al ver que no solo vendían cápsulas (o T-Discs como se llaman específicamente en este caso) de café, sino que tenían también tés y chocolates.
Además en el caso del chocolate no es que tuvieran ni una ni dos variedades, ¡sino hasta cuatro distintas!: Milka, Suchard, Cadbury y una recién estrenada con sabor a galleta Oreo. Mis preferidas son estas dos últimas, aunque cualquiera de ellas es una verdadera tentación para los más golosos.
En lo que a tés se refiere tampoco se quedan cortos. De momento he probado el Chai Latte, el Chai Latte Lemongrass y el té verde con menta. Mi favorito es el primero, sabe a galleta de jengibre y canela, y estoy tan enganchada a él que podría beberme litros y litros. Normalmente me gusta tomar el té sin leche, pero la del Chai Latte es muy suave y dulce, y el toque de canela hace que parezca que te estás tomando el té con leche merengada. De hecho hasta me estoy planteando probar a dejarlo enfriar en la nevera después de prepararlo de cara al verano.
De momento para mí todo son ventajas con mi Tassimo Vivy: es muy bonita y compacta, ocupa poquísimo espacio en mi cocina, y es tan fácil de utilizar que casi podría decirse que es para dummies. Cada T-Disc viene con un código de barras que la cafetera lee para identificar el tipo de bebida que estás preparando, así que lo único que tienes que hacer es poner el T-Disc en el compartimento y pulsar un botón. Más fácil imposible.
El mantenimiento tampoco podría ser más sencillo, ya que tiene función de autolimpieza y además las partes extraíbles de la cafetera se pueden meter en el lavavajillas.
Aún me quedan varios tés por probar, así que en breve haré mi segundo pedido de bebidas en el que por supuesto no faltarán un par de paquetes de Chai Latte.
¿Habéis probado alguna cafetera de Tassimo? ¿Qué bebidas me recomendáis?









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