Ya está aquí la pesada monotemática de las ojeras, dirán algunos al ver el título del post, y con toda la razón del mundo. Pero a ver qué culpa tengo yo de que mis ojeras me hayan cogido tanto cariño como para querer acompañarme a diario, aunque duerma horas y horas. Y como llevo unos meses intentando reducir al máximo mi rutina habitual de maquillaje, pero veo que no hay manera de prescindir del dichoso corrector sin que la gente me pregunte si me estoy poniendo enferma, me ha dado por recuperar todos esos trucos caseros de los que he oído hablar alguna vez para dar con los más eficaces. Y este que hoy os traigo es precisamente uno de ellos.
He probado algunos parches de los que venden en las tiendas de cosmética y la mayoría tienen dos cosas en común: los resultados son aceptables pero no milagrosos y el precio suele ser elevado. No me importaría pagarlo siempre y cuando de verdad funcionaran tan bien como prometen, pero para lo poco que hacen casi que prefiero echar mano de remedios caseros si puedo.
En el Cosmoclip de esta semana os cuento cómo podéis fabricaros vuestros propios parches para las ojeras usando pepino, té verde, manzanilla y aceite de coco. Son estupendos, hechos con ingredientes naturales y podemos tenerlos listos en la nevera para usar cuando los necesitemos (aunque hay que tener en cuenta que, al estar hechos con ingredientes naturales es mejor no dejarlos demasiados días ahí olvidados).
¿Conocíais ya este remedio? ¿Tenéis algún truco para eliminar las ojeras que me recomendéis especialmente?





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